El  buen“negocio” de ser “Disidente”

                 

      

Jamás en la historia de Cuba la oposición  había sido pagada por  un gobierno extranjero. Las guerras de independencia desde la de 1868 hasta  la  de Martí de 1895, fueron costeadas con el aporte de los emigrados  cubanos -humildes obreros  y empresarios patriotas- que desde Tampa, Cayo Hueso  y New York se sentían comprometidos con el empeño noble  de hacer  de Cuba una república libre  y  soberana, tan independiente de España como de  los  Estados Unidos. Otros dieron más que su dinero porque ofrendaron sus vidas  en el altar de la patria.

Años  más tarde cuando se asentó  en el poder la dictadura  del General Gerardo Machado combatida desde sus inicios  por  el joven rebelde Julio Antonio Mella, hasta  su derrocamiento el 12  de agosto  de 1933 tampoco ninguno de los  opositores  con Antonio  Guiteras como mejor ejemplo, reclamaron ayuda económica  de gobierno extranjero alguno para alcanzar sus objetivos políticos.

Tampoco los opositores  a la dictadura de Batista de los años cincuenta ni siquiera aquellos que por su pensamiento ideológico de derecha tenían simpatías  por  los norteamericanos, fueron tan índigos de aceptar  dinero del gobierno de los  Estados Unidos con el propósito de alcanzar sus fines.

¿Que clase  de cubanos  son estos que  se  proclaman “Disidentes” que no tienen escrúpulo alguno en aceptar dinero de un gobierno extranjero para combatir al de su patria por  las treinta monedas de Judas?

Ante tanta desvergüenza me viene  a la memoria lo que publicara en un artículo de la revista Bohemia titulado “Hacia dónde va Cuba”  en el año 1934  el entonces  joven estudiante revolucionario de la Generación  del  treinta Eduardo Chibás.

Era una franca alusión a los que en busca de dádivas mercenarias iban a la Embajada de Estados Unidos a solicitar apoyo para sus ambiciones bastardas.
Dijo Chibás entonces : ” Prefiero al Coronel Jiménez, porrista del dictador Machado, muriendo balaceado con una pistola en la mano, antes que aquel que visita la embajada americana mendigando servilmente protección para combatir el gobierno de su país. Esos son traidores de la peor especie. En los países de fuerte tradición
nacional se les desprecia y se les fusila por la espalda.”beso_judas_1
Razón de sobra para que etos mercenarios de hoy no tengan en Cuba ningún respaldo popular. A fin de cuentas no es un  buen negocio eso de ser “Disidente”. Que ser Judas es ser siempre traidor.

Les habló par Replica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.

Un comentario

Raul del Monte 2017-03-17 10:10:48

Como decía Chivas VERGUENZA CONTRA DINERO


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Viva cuba libre!