Los 13 días que estremecieron al mundo

   Corría los mediados del  mes de octubre en 1,962. La Habana se despertaba como de costumbre, con la laboriosidad y el patriotismo que califica a los cubanos. Ese día del medio del mes, el 15 de octubre, estalla una noticia extremadamente delicada. Estados Unidos acaba de descubrir, a través de fotos de un avión U-2, la existencia en lugares secretos de la isla, Misiles de alcance medio, R-12 y R-14, de fabricación soviética, los cuales pueden portar bombas nucleares. El escándalo se forma. La diplomacia debe jugar un papel preponderante. Los cohetes, como les llamaban, tienen que ser  sacados de Cuba, plantea el presidente John F. Kennedy. El líder máximo de la Revolución Cubana, Fidel Castro, de inicio se niega a permitir que se desarme la isla con un enemigo agresivo como Estados Unidos, que siempre ha intentado reconquistar esa nación.

Nikita Jruchshov,  presidente de la URSS entonces, fue quien logró que se instalaran, creando una especia  de base soviética en Cuba, para defenderse en caso que la Guerra Fría, se calentara y además como respuesta a la Operación Mangosta, que había creado la nación del norte, que consistía en una invasión a Cuba pero con el ejército regular estadounidense. También el poderío militar y su arsenal de misiles de Estados Unidos, provocaba mantener una base cerca de su territorio a manera de defensa, ya que las bases yanquis de Turkía y la República Federal Alemana, fronterizas, poseían  cohetes “Júpiter” de  medio alcance que podían portar ojivas nucleares.    Finalmente la razón ocupó en cimero lugar. La URSS logra que Estados Unidos se comprometa a evitar a toda costa que agresiones desde su territorio se cometan contra la isla y que se retiraran la cohetería.

De todas formas es saludable recordar que los soviéticos habían instalado en la isla 42 cohetes R – 12,  45 ojivas, 24 plataformas de lanzamiento coheteril, 42 bombarderos IL 18, 40 Migs 21, dos divisiones de defensa antiaérea, cuatro regimientos de infantería mecanizada, infinidad de tanques, morteros  de 120 mm, cañones, y mucho más.  La bronca contra Cuba no hubiera sido nada fácil para los yanquis, pues hubiese sido contra todo un ejército soviético además del bien entrenado y preparado ejército cubano. El pueblo de Cuba se armó hasta los dientes con millones de milicianos y soldados, en espera de lo peor.

El presidente Kennedy ordena en un discurso público el bloqueo naval contra la isla, a lo que los soviéticos respondieron que no lo acataría, pero otras naciones si fueron impedidas que sus barcos llegaran a Cuba.

Una vez retirado los cohetes, la normalidad vuelve a la patria de Martí y Maceo. Todo ese tremendo periodo fue del 15 al 28 de octubre, por eso le llamoLos trece días que estremecieron al mundo, parodiando con infinito respeto la obra literaria  de “el inglesito” Henry Reed,  “Los diez días que estremecieron al mundo”, en referencia a la toma del Palacio de Invierno de la Rusia zarista,  por las fuerzas bolcheviques lideradas por el gran Lenin en 1,917. Reed combatió junto a los mambises cubanos por la libertad de la isla y después por la de la URSS.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila

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Viva cuba libre!