Hacer daño  por  pura maldad

 

 

 

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Todo el mundo  y su tía,  como apunta  un  dicho  popular de los  cubanos  y  los que no lo son se preguntan a qué razón racional, si  es que  hay  alguna, obedece la  marcha  atrás  que ha  dado  el  gobierno Republicano  del Presidente Donald Trump  en  la política de  Estados  Unidos  hacia Cuba.

Todo apunta en el  análisis   a que el  nuevo mandatario  Republicano  en su  obsesión por  echar atrás  todo  lo que haya hecho  el Presidente Demócrata  Barack  Obama y para complacer  a la extrema derecha anticubana  de Miami, decidió castigar  al  pueblo cubano  tomando  el  camino  de la  confrontación como en los  tiempos  de la “guerra fría” en vez  de   continuar una  racional política de mejoramiento  de las relaciones,  aún  a sabiendas de  que por  la  ruta  del  enfrentamiento el  resultado  sería  de fracaso absoluto  como ha sucedido  por  más  de sesenta  años en que ni  con invasiones mercenarias, sabotajes  terroristas  o bloqueos  económicos, el  gobierno  del gigante  “Goliat”  norteamericano  no  ha  podido  rendir  al pequeño “David”  cubano  del mar  Caribe.

Si el gobierno de Trump ha tomado  esa ruta  anti-cubana algunos  podrían  decir que lo ha hecho  por  razones  de política doméstica, buscando  el apoyo  de los  votantes  cubanoamericanos  de  derecha  ya que  en el  resto del  campo  hispano,  por  su política  racista  anti-inmigrante, son  pocos los latinos que le  darían su  apoyo electoral en futuras elecciones. Será  una  política equivocada la  de Donald  Trump pero tiene su lógica, ya que ni con  puertorriqueños  ni  mejicanos  o  latinos  de  centro  y sur americana podrá  contar con su apoyo el  nuevo  inquilino  de la Casa Blanca. Solo  los  cubanos de la  extrema derecha de Miami se  proclaman “Trumpistas”, aunque  esto  sea  solo por  puro  oportunismo político.

¿  Pero  qué razón  mueve  a los  cubanos  de la  derecha  de Miami a apoyar  una política  que  le  hace  daño  al  pueblo  cubano y a  su  país  de  origen y que además  no  conduce  a resultado   positivo alguno  en favor  de su mala  causa?

Razón  no hay  en ello  como no  fuera la  de  pura y simple maldad  anticubana que brota  de la  podrida  carroña  de la  derrota. Triste  papel el de la extrema derecha cubana  de Miami. Gente mala, mala  gente de verdad.

Les habló  para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.

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Viva cuba libre!