Tributo póstumo a Orlando Padrón, un artista del tabaco, un cubano de marca mayor

Tomado de Medios de prensa de Nicaragua.

Orlando Padrón inspeccionando la plantación de capa de tabaco en el municipio de Jalapa, Nueva Segovia, Nicaragua, en 2007. Foto de Roberto Fonseca.

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Tributo póstumo a Orlando Padrón, un artista del tabaco

Falleció hoy en Miami, a los 91 años. En 2008, en la edición 101, E&N publicó esta entrevista en reconocimiento a que su tabaco Padrón Serie 1926, No. 9, fue seleccionado “El Mejor Tabaco 2007”, por la prestigiosa revista Cigar Aficionado.

Texto por Roberto Fonseca L.-estrategiaynegocios.net

Este año 2008, Padrón Cigar´s comenzó pisando firme. La revista Cigar Aficionado, la publicación especializada de impacto mundial, le otorgó al puro No. 9, de la Serie Padrón 1926, el puntaje más alto de su ranking anual –97 puntos de 100—calificándolo entonces como “El Mejor Tabaco del 2007”, superando a 45 competidores.

Sin embargo, lo extraordinario no es eso, sino en que ésta es la segunda vez que Padrón coloca uno de sus tabacos en primer lugar, en el ranking anual de Cigar Aficionado de los últimos cuatro años. La primera vez que obtuvo la calificación de “El Mejor Tabaco” fue en la edición 2004.

El artífice de estos éxitos es José Orlando Padrón, de origen cubano y próximo a cumplir 82 años. En 1964, en su tercer año en el exilio, fundó en Miami la empresa Padrón Cigar´s, con un capital inicial de US$600. Tiempos duros aquellos. En el día, producía puros con sabor a nostalgia y salía a venderlos por la noche, a un precio de US$6 el mazo de 25 tabacos. En ese tiempo, rentaba un apartamento enano, donde con dificultad asegura que podía amarrarse los zapatos.

Tres años después, llegó a Nicaragua a conocer el tabaco que se producía en Jalapa y en Estelí, y trasladó su fábrica a Nicaragua, de forma permanente, en 1970. Aquí, en el país-centro de la región, le ha tocado sobrevivir a insurrecciones, fábrica quemada, guerras civiles, bloqueos comerciales y; ataques militares de rearmados. Una historia que pretende plasmar en un libro de memorias, escritas por este hijo del signo Tigre, en el horóscopo chino.

Hoy, 44 años después, Padrón es quizás el mejor productor de tabacos en el mundo y, si no es así, está entre los dos ó tres primeros. Sus puros, hechos a mano en Nicaragua, son un arte, muestras de la perfección. Sus fans se cuentan por miles y, en cada show trade, lo tratan con cariño y admiración, como si fuera el Elvis Presley del tabaco.

En 1967, usted por primera vez tuvo noticias sobre el tabaco que se producía en Nicaragua. Dígame, ¿cuál fue su impresión, por qué decidió invertir aquí y en qué circunstancias llegó?

En 1967 hubo un cosechero que fue a Miami con una muestra de tabaco (Roberto Martínez), iba para Europa a venderlo, y le dije: “Mire, usted no va a vender nada de eso en Europa, pero cuando usted regrese me viene a ver” y, así fue. Viajaba con varias maletas llena de tabaco, probé esas muestras y le dije que Nicaragua era la segunda Cuba, por la calidad del tabaco.

Me ofreció viajar a Nicaragua para reunirme con su socio. Yo no sabía quién era, a mí me pareció un campesino, pero ese hombre era socio del Presidente de Nicaragua, de Anastasio Somoza Debayle. Me mandaron a buscar y llegué a Nicaragua el 18 de mayo de 1967, del aeropuerto me pusieron en un avión y me llevaron a Jalapa, donde tenían las fincas de tabaco.

Ahí estaba Somoza y Roberto Martínez, en la fiinca Intelí, me dijo que quería saber mi opinión sobre el tabaco que estaban sembrando, ya que estaban desarrollando un programa nacional y tenían más de 2.000 quintales sin vender. Yo le dije que Nicaragua era la segunda Cuba, por la calidad del tabaco y que no desistiera de llevar adelante ese programa del tabaco.

Yo comencé a sembrar tabaco en Nicaragua años después, habían unos pocos tabaqueros por esos rumbos. Ya para el año 72 paré la fábrica de Miami y me trasladé por completo a Estelí, así que ya voy a cumplir 36 años de estar en Nicaragua. Recuerdo que el primer año, aquí, produje sólo 54.000 tabacos, probando y dándole la liga adecuada. En todos estos años, creo que ya hemos hecho más 200 millones de tabaco en Nicaragua, todos hechos a mano.

Don Orlando, entiendo que Padrón Cigar´s y Tabacos Cubanica, sus empresas, han sobrevivido a incendios por asonadas, a guerras civiles, atentados dinamiteros y embargos económicos. ¿Cuál considera que ha sido el golpe más duro en su vida empresarial?

El golpe más duro fue en mayo de 1985, cuando el presidente Ronald Reagan (q.e.p.d.), decretó un embargo económico contra los sandinistas, era prohibido exportar allá, así que tuvimos que trasladarnos a Honduras y empezar allá desde cero. Fue un golpe durísimo, en Nicaragua producíamos en esa época casi 6 millones de unidades.

Tuvimos que bajar la producción de 5 millones y pico de tabaco a millón y medio de tabacos, por falta de materia prima, teníamos en Honduras, pero era insuficiente y en Nicaragua ya no se podía sacar tabaco por la guerra. Fue el mayor golpe en mi vida, estuvimos más de cinco años casi paralizados, pero yo soy un hombre que se crece con la adversidad, eso se lo debo a mi padre (Francisco Padrón), él me enseñó a decir siempre que sí se puede.

¿Qué impacto tuvo para la industria tabacalera nicaragüense el conflicto armado en los años 80?

La guerra nos hizo bajar la producción a cero, después que en 1967 Nicaragua producía 14 millones de tabaco. En ese entonces, República Dominicana producía 5 millones de unidades y Honduras 13 millones; nosotros estábamos arriba de Santo Domingo y el único país que nos superaba era Islas Canarias, ellos producían 21 millones de tabacos anuales.

Orlando Padron en la fabrica de puros de Esteli-Nic-RF(800x600)

Orlando Padrón (q.e.p.d.) en la planta de Padrón Cigar´s en la ciudad de Estelí, Nicaragua. Foto de Roberto Fonseca.

¿Regresaron con el triunfo electoral de doña Violeta, por qué, si tenían operaciones en Honduras?, ¿recuperaron algo de lo que habían dejado?

La riqueza de Nicaragua es la tierra, tenemos que estar conscientes que las mejores tierras y el mejor clima para el tabaco están en Cuba, pero aquí es la segunda Cuba. Aquí se da un tabaco precioso, de maravilla, en tres zonas del país: Jalapa, Estelí y Condega; en la primera, se da para capa y; en las otras dos, para tripa.

Regresamos a Nicaragua con el retorno de la democracia y no logramos recuperar una finca de 38 manzanas (Vista Hermosa), se metió una gente allí y no las han sacado. También perdí una finca con el huracán Mitch, quedó destruida, puras piedras. Donde estuvo la antigua planta, tuvimos que reconstruirla por completo, una reparación total, con un costo grandísimo. Actualmente, tenemos tres fincas de tabaco –una en Jalapa, dos en Estelí—un complejo donde está la planta de cigarros (puros), en total, hay alrededor de 20 naves. Muchacho, tenemos mucha plata invertida en Nicaragua!

¿De dónde ha sacado tanta fuerza para enfrentar y superar las adversidades que surgen en el camino

Déjame decirte una cosa, a los hombres que no tienen espíritu, hace falta que los sacudan los problemas, porque cuando yo tengo problemas los resuelvo. Yo le digo a mis hijos, le digo a las personas que trabajan conmigo que el hombre vale por lo que resuelve, lo que hay que hacer en la vida es resolver los problemas.

¿Cuál es el éxito de Padrón?

Ser responsable y serio, éste es un negocio serio, se hacen 26.000 tabacos diarios y todos hechos a mano, así que mi lema es calidad, no cantidad, por eso nosotros nos mantenemos en una producción de 5 millones anuales. Mantener la buena calidad sólo se puede lograr con pequeñas cantidades, no 30 millones de tabacos al año.

En Cuba, en los viejos tiempos, se estimaba que un promedio del 5% del tabaco producido te podía salir malo; yo he logrado que aquí en mi fábrica, ese porcentaje no llegue ni al 1%, velando todo el tiempo por la calidad. Nosotros estamos todo el tiempo encima de eso.

Otra cosa, nosotros le hemos dado la libertad a todos nuestros clientes, de que si encuentran un tabaco malo en una caja, nos pueden devolver la caja y nosotros le mandamos una nueva.

Don Orlando, los editores de la revista Cigar Aficionado, por segunda vez en cinco años, le otorgaron el primer lugar, como “El Mejor Tabaco del 2007”, a un tabaco de ustedes, el No. 9 de la Serie 1926. ¿Cómo se siente con este nuevo reconocimiento?

A mí me satisface, porque esto que hacemos es un arte; el artista lo que quiere es que le aplaudan, nosotros lo que queremos es que la gente se sienta bien, que disfrute nuestros tabacos.

Eso hace que uno haga las cosas lo mejor posible y dar lo mejor posible. El secreto del éxito es trabajar mucho y estar atento de los problemas; hay un refrán que dice: “El que tiene tienda que la atienda, si no mejor que la venda”. Eso es así y tienes que aprender que el que tiene un negocio tiene que preocuparse; déjame decirte que hace tiempo yo no tomo vacaciones porque mis vacaciones están aquí, en la planta, en las fincas, éstas son mis vacaciones. El orgullo mío es que la gente se sienta satisfecha.

¿Cómo nació este tabaco ganador, el número 9 de la línea 1926?

Bueno, tenemos dos líneas especiales, la línea 1926 y la línea 1964, la primera es por la fecha de mi nacimiento; y la segunda, el año en que inicié mi negocio en Miami, en 1964. Lo comencé con US$500 dólares, fabricábamos tabaco de día y yo los vendía de noche. Fueron años muy difíciles.

Ese tabaco, el No. 9 de la línea 1926, es un tabaco de lujo, es una línea muy limitada. El año pasado se hicieron alrededor de 120.000 tabacos de ésos, no es fácil, por ser una línea de lujo debe haber más control y tienes que luchar por tener las mejores capas, las mejores tripas.

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Orlando Padrón: hechos relevantes de su vida

  • Nació el 10 de junio de 1926.
  • Su mamá falleció cuando tenía 5 años, fue criado por su papá, Francisco Padrón, con el apoyo de sus tíos y abuelos.
  • Salió exiliado de Cuba, su país natal, en abril de 1961, con rumbo a España.
  • El 4 de diciembre de 1961 llegó en barco a Nueva York, Estados Unidos, con 25 pesetas españolas en la bolsa.
  • El 21 de febrero de 1962 llegó en bus a Miami.
  • En 1964 fundó su empresa tabacalera Padrón Cigar´s, en Miami.
  • En 1967, por primera vez, pisó tierra nicaragüense para conocer la calidad del tabaco producido en Nicaragua.
  • En 1970 trasladó la planta de Miami y se instaló en Estelí, a 140 kilómetros de Managua.
  • En 1985, debido al bloque comercial de Estados Unidos, tuvo que abandonar el país e instalarse en Danlí, Honduras.
  • Regresó a Nicaragua con el retorno de la democracia, a partir de abril de 1990.
  • Ganó numerosos premios por la calidad del tabaco que se producía en Estelí.
  • Falleció en Miami, a los 91 años, rodeado de su familia.

José Orlando Padrón dejó huella en la industria del tabaco en Estelí.

Publicado por admin el 5 de diciembre, 2017
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La industria del tabaco ha perdido una verdadera leyenda hoy con el fallecimiento de José Orlando Padrón a la edad de 91 años.

Nacido en 1926 cerca de la región de Pinar de Río, su familia había estado trabajando en la industria del tabaco desde la década de 1850. Bajo Fidel Castro, la granja familiar fue nacionalizada y como muchos cubanos, José Orlando Padrón se movió para escapar del comunismo. Su primer lugar fue en España, seguido de Nueva York y finalmente aterrizó en Miami, donde nacería un imperio.

Al igual que muchos refugiados cubanos, José ganaba $ 60 cada mes por la ayuda del gobierno ofrecida a los refugiados cubanos. Su primer trabajo fue como carpintero después de que un amigo le diera un martillo pequeño que le permitió recaudar $ 600 para comenzar una marca de cigarros y negocios en 1964. Al principio, vendió sus cigarros por 25 centavos, y se centró en las cafeterías de La Pequeña Habana produciendo 200 cigarros por día. Una vez que “Old Man Padron”, como lo llamaron cariñosamente en sus últimos años, se le ocurrió la idea de iniciar un tabaco en Connecticut, que llevó a su compañía a elaborarlo posteriormente en una nueva plantación.

Sintiéndose limitado debido al largo proceso de curación del tabaco que elaboraba en Connecticut, comenzaría a usar el tabaco de Nicaragua en 1967,por primera vez después de que un empresario lo introdujera en los campos de tabaco del valle de Jalapa. Poco después del cambio a este tabaco, no pudo satisfacer la demanda de sus clientes y se mudó de la compañía a Estelí, Nicaragua, donde una vez más se toparía con otra crisis en el país.

Durante el tiempo de la rebelión sandinista, la primera fábrica de Padrón fue quemada, lo que lo obligó a buscar otro lugar en Estelí. Al mismo tiempo, abrió una fábrica en Honduras con la incertidumbre en Nicaragua.

Sin embargo, no fue el fin de la adversidad para él, ya que Estados Unidos impuso un embargo contra el gobierno de Nicaragua bajo el presidente Ronald Reagan en 1985. En los 5 días previos a la aplicación del embargo, Padrón movió la mayor cantidad de tabaco y cigarros que pudo a Tampa antes de que se le concediera una extensión de 6 meses para trasladar más productos a los Estados Unidos.

Se retiró de Nicaragua en 1987, cuando los Estados Unidos le dieron la ciudadanía norteamericana.Una vez que se levantó el bloqueo en 1990, la compañía regresó a su operación nicaragüense y regresó en el año 1991, pero tuvo que empezar de cero y reactivar muchas fincas. Después de hablar con una autoridad del gobierno, Padrón regresaría a Nicaragua con la promesa de no tener más problemas con su fábrica.

En su regreso no logró recuperar una finca de 38 manzanas, también perdió una finca con el huracán Mitch y donde estuvo la antigua planta, tuvo que reconstruirla por completo.

El nombre de Padron continuará vivo ya que su hijo Jorge Padron ha estado supervisando el negocio en los últimos años junto a su padre.

Padrón es quizás el mejor productor de tabacos en el mundo y, si no es así, está entre los dos ó tres primeros. Sus puros, hechos a mano en Nicaragua, son un arte, muestras de la perfección.

Actualmente, Padrón tiene tres fincas de tabaco,una en Jalapa, dos en Estelí y un complejo donde está la planta de cigarros (puros).

Hoy la industria del cigarro en Nicaragua le debe mucha gratitud a José Orlando Padrón, y los fumadores de cigarros siempre hablarán de su nombre como uno de los mejores.

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