Vaivenes económicos mundiales en 2017. Neoliberalismo revolotea por Latinoamérica

Una violenta guerra económica-financiera, orientada desde Washington, intenta desestabilizar a los gobiernos legítimos de Nicaragua, Bolivia, Ecuador y especialmente el de la República Bolivariana de Venezuela que han resistido todos los embates. Mientras tanto, los países progresistas de América Latina y el Caribe, apostaron por lograr una mayor integración regional y pese a los desafíos han laborado por reforzar la CELAC, CARICON, UNASUR y el ALBA.

Cambio climático

Desastrosos terremotos en Japón, Haití, China, Chile, Indonesia, Pakistán, México; inundaciones en Bolivia, Colombia, Venezuela, Brasil, Guatemala, Australia, Vietnam, Bangladesh, Filipinas, Mali, Níger; enormes incendios en Estados Unidos, Portugal, América del Sur, Asia; desproporcionadas nevadas en Estados Unidos, México, Europa; poderosos huracanes en el Caribe; elevación del nivel del mar y la casi segura desaparición de islas y grandes extensiones de tierra, no fueron óbice en este 2017 para que el presidente Donald Trump retirara a su país del Acuerdo de París sobre cambio climático aprobado por 195 países en 2015 y que tiene como fin reducir las emisiones de gases invernaderos a partir de 2020. El mundo se ha estremecido ante tamaña decisión que conllevará graves consecuencias para el clima del planeta.

China sigue adelante

Nuevamente China en 2017 marcó el paso del crecimiento económico entre las naciones emergentes y las desarrolladas al alcanzar un 6,7 % de PIB y continuó siendo la principal impulsora del comercio mundial. Asimismo, ayudó a mantener el auge de las economías de varios países asiáticos, africanos a la par que ocupó nuevos espacios en América Latina con la entrega de financiamientos para obras de infraestructura y desarrollo social que beneficiaron a las partes involucradas.

Persiste bloqueo contra Cuba

Pese a que por 26 ocasiones consecutivas la Asamblea de Naciones Unidos ha condenado el bloqueo económico y financiero que Estados Unidos mantiene desde hace 58 años contra Cuba, esa arbitraria medida se mantiene y se incrementó este año con la llegada a la Casa Blanca del magnate Donald Trump. En octubre de este año, nuevamente 191 naciones del orbe votaron a favor de levantarlo contra solo dos de conservarlo: Estados Unidos y su aliado Israel. Durante casi seis décadas, el bloqueo ha provocado daños a la economía cubana que alcanzan la cifra de 822 280 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

Se recupera precio del petróleo

Países miembros y no miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) tras el acuerdo alcanzado  a finales de 2016 para reducir la extracción de petróleo, han logrado que el precio del crudo ascendiera poco a poco y en diciembre de este año el costo del barril se hallaba en alrededor de los 60 dólares, o sea, el doble de lo que se cotizaba un año atrás.

Se amplia la desigualdad

La globalización unida a las políticas neoliberales ha posibilitado que las 62 personas más ricas del mundo acumulen más capitales que la mitad más pobres. Solo los diez mayores multimillonarios cuentan con una fortuna de 520 600 millones de dólares. A los acaudalados se les facilita además, esconder sus capitales en los llamados paraísos fiscales, cuyas fortunas ascienden ya a 7,8 billones de dólares. Contrariamente, en el mundo, 1 200 millones de personas viven en la pobreza extrema, 842 millones sufren hambre crónica, hay 774 millones de adultos analfabetos y 57 millones de niñas y niños no escolarizados. Innegablemente que se hace necesario un nuevo orden económico internacional para que la globalización no continúe siendo una bendición para los ricos y una maldición para los pobres

América Latina solo 1,3 %

Las economías de los países de América Latina y del Caribe registraron un pobre promedio de crecimiento de 1,3 %, según informó la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) debido a varios inconvenientes, entre ellos poca inversión extranjera y desastres naturales. Para el 2018 se pronostica una cifra mayor que alcanzará el 2,2 % del PIB por un contexto internacional más favorable.

Yuan, dólar y euro

El yuan chino continuó su camino ascendente después de ser incluido por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la lista de monedas de reserva, lo cual augura que el también llamado renminbi provocará un cambio trascendental para todo el desenvolvimiento de la economía mundial. Varios países económicamente importantes han ido eliminando de sus transacciones el uso del dólar que durante décadas ha sido la moneda imperante en todas las negociaciones internacionales. El caso de China es destacable con la utilización de su moneda, por unas 30 naciones que han suscrito acuerdos de intercambio con Beijing por alrededor de 2,5 billones de yuanes. Mientras al dólar los economistas le auguran un camino descendente.

Las criptomonedas

Este año han tomado más fuerzas las llamadas criptomonedas que son monedas virtuales que sirven para intercambiar bienes y servicios a través de un sistema de transacciones electrónicas sin la necesidad de un intermediario. La primera en aparecer fue el Bitcoin en 2009 y ya existen en el mundo más de 600. Hasta ahora los Estados han determinado el valor de la divisa a través de la emisión de dinero y los bancos crean capital de manera artificial, realizando préstamos con dinero que no poseen.

Las criptomonedas, en cambio, tienen una inflación controlada, ya que está determinada de antemano la cantidad de monedas que se creará. Estos tipos de monedas no están sujetas a regulación o intermediación de las instituciones financieras globales (dirigidas por Estados Unidos).

Lento crecimiento de la Unión Europea

La Unión Europea no pudo salir de su estancamiento económico y social en el finalizado 2017. Algo tan cercano a la realidad es que la aprobación del Brexit ha causado una especie de terremoto económico y político en la Unión, que también tuvo repercusiones sísmicas para otras regiones del mundo. Entre las causas que se le achacan a esa decisión, se encuentran la crisis que atraviesa la Unión desde 2008 la cual no ha podido solventar: los bajos crecimientos entre sus miembros; los graves problemas económicos, déficit de empleos y reducción de programas sociales en varias naciones como España, Portugal, Francia, Grecia, Irlanda; la caída del valor del euro; las medidas de austeridad impuestas por la Troika (Banco Central Europeo, Comisión Europea y Fondo Monetario Internacional).

Impetuoso camino de la ASEAN

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) con sus 11 integrantes y un crecimiento este año de 6,2 %, se ha convertido en uno de los grupos regionales de integración con más estabilidad y desarrollo económico en el mundo. El PIB de sus miembros en conjunto alcanza los 2,55 billones de dólares, que la convierte en la sexta economía del planeta y para el 2050 aspira a llegar a los 9,2 billones de dólares para pasar al cuarto peldaño a nivel mundial por su PIB.

África crece pero…

Con un aumento del PIB global del 5,7 % en los últimos 10 años y de 4,7 en 2017, África se situó como un continente que ha crecido pese a los efectos adversos de la crisis económica mundial. Casi todos esos países son ricos en recursos naturales pero se les hace difícil mejorar la vida de sus ciudadanos porque gran parte de las ganancias se las llevan las compañías transnacionales y una menor, el síndrome de la corrupción. Las estructuras económicas africanas son altamente dependientes del exterior, los programas de ajustes estructurales impuestos por Occidente obligan a los africanos a abrir sus mercados a los productos de las naciones ricas, a no subvencionar la producción local y a pagar una deuda externa que en cierta forma colapsa varias economías del continente. Una realidad injusta en este mundo de globalización capitalista.