En california, el mayor estado de esta nación, ya es legal desde ayer día primero, el consumo de la marigüana recreativa – ya lo era medicinal – por lo que los usuales y viejos adictos así como los nuevos, atraídos por la incógnita que ha generado este uso, se preparan para dar la bienvenida a este clásico vicio estadounidense y de  atracción mundial,  que andaba antes  entre las sombras, aunque a veces ni tanto.

   Las noticias son de primera plana en todo el país, principalmente en la costa oeste. Centenares de nuevas licencias para este expendio de la planta hasta ayer prohibida, se han dado en esta zona y muchos comercios ya la hacen parte importante de sus inventarios. Largas colas se observan para su compra y en estos habitantes se observa una inquietud como si fuera el día antes de navidad o año nuevo.

   Tengo un amigo que cuenta que  en tiempos de sus disfrute como “hippie” – los 60 y 70 – viajaba en 15 minutos ida y vuelta a Hawaii, por la “nota” que cogía con los estupefacientes. Claro que la gente cambia y para bien en este caso donde y cuando hoy este amigo es todo un caballero muy respetable.

   Se hicieron notar al abrir ayer los comercios que se dedican desde ya al expendio de la marigüana, que la competencia en esta sociedad de consumo, es un hecho real en la venta de esta dañina “yerba”.

   De lo que poco o nada se habla hoy es de cómo afectará los bolsillos y las cocinas de los hogares, este flagelo legalizado y que cuesta al vicioso consumidor, una gran parte de sus entradas.

   En este país se ha generalizado su consumo ilegal y hasta hoy que en que su mercado   es ya libre en algunos lugares como Estados Unidos,   costaba un promedio de $ 324. la onza, unos 30 gramos. En los Emiratos Árabes, hay los precios más altos de la zona, con € 101.8, siguiendo en euros, en Japón cuesta la onza unos 63.3 y Chipre 36.7, Estonia 23.3 y Finlandia 21.6. Todo esto es en un mercado negro, o sea ilegal, pero ahora que despunta su venta libra sin ser ilícito, se espera que esto se convierta en un elemento de drogadicción liberado en cuanto a su costo y compra- venta, y por lo tanto su situación haga mejorar (empeorar su consumo y consecuencias para la salud humana), opinan la mayoría de todos los que rechazan este vicio. En muchos lugares se cotiza por gramo, teniendo en cuenta que cada onza tiene 30 gramos.

   Por países es interesante como se comporta la oferta y demanda que fijan los precios de esta yerba ilegal, hasta hora, sin que aún haya llagado su liberación como ya ocurre en California. India lidera los países baratos con un precio de  €  0.08 por gramo, Sur África con 0.09 y así sucesivamente hasta llegar a los más altos entre los baratos, como China con  0.55 y Haití con 0.56. En Brasil que se conoce por “Maconha” (macoña) su precio es de 0.28.

   Menos mal que en nuestra Cuba no se trata este asunto como flagelo, ya que no existe y si lo hubiera sus cifras son tan mínimas que n o vale la pena hablar de ellas.

                                             Comienza el año con pobreza.

   La pobreza es la situación de no poder, por falta de recursos, satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas de una vida digna, como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria, el agua potable o la electricidad. La pobreza puede afectar a una persona, a un grupo de personas o a toda una sociedad.

   Tomando en cuenta algunos datos extraídos de fuentes de entero  crédito, este concepto hoy se agrava aún más en Estados Unidos, quien se consideraba líder del “Mundo Libre”  (¿?) en muchas cosas entre ellas su sociedad de consumo.

   Aquí el 15 % de la población que es pobre o está por debajo de los índices de pobreza, con unos $ 12,000 al año, cuando sus rentas, gastos de cuidado de salud, electricidad, agua, transporte, etc.,  son mucho  más que esas entradas.

   Los pronósticos son aterradores al cumplirse un año de este despresidenciable Donald Trump, con sus pesadillas de supremacista blanca en contra principalmente de los negros, los latinos y los pobres de su tierra y las del resto del mundo.

   Los datos de la National Retail Federation, los gastos de renta ya llegan entre el 40 %  y el 50 %  de las entradas familiares. En nuestro estado de Florida es el 43 %. Si lo llevamos al dato   particular, un apartamento de dos habitaciones es casi insostenible, cuando se suman a estos gastos los de electricidad, y los demás del hogar incluyendo el o los autos y si hay un bebé, ni hablar de las cuentas pues estas  no dan.

   De las entradas de los viejos retirados, no vamos a tocar el tema por ahora, ya que se les subirán unos escasos dólares que no llegan a diez al mes y se le retiran al mismo tiempo , más o menos lo mismo como pago de subida al precio del  MEDICARE. Allá va eso amigos.

   De todas formas deseo de todo coprazón y fuerza, que a los que amamos y queremos, falmiliares y amigos, no se encuantren en las listas de lo menos afortunados, sino en los que podremos sobrevivir sin tantos golp’es de la vida.

   Les habló “Desde Miami” Roberto Solís Avila.