Tengo un sueño…

   Martin Luther King Jr. nació un día como hoy en 1929, en Menphis, Tennessee. Dedicó casi toda su vida por la lucha del respeto a los derechos civiles del estadounidense, comenzando por los de la raza negra, tan discriminada con extremos de asesinatos hasta entonces. El hombre gigante en ideas y palabra, llega a ser seguido por centenares de  millares de nacionales que buscaban el mismo fin.

    “Este negro tiene demasiado poder” se escuchó a un acolito de un alto  funcionario que observaba una manifestación de protesta,  donde y cuando King, levantó los brazos e hizo que aquella  multitud hiciera inmediato  silencio, ya que la policía estaba lista a emprenderla a porrazos contra ella.

   Su asesinato aún está en el misterio al derredor de  quienes pagaron al asesino,   pero se comprobó que el disparo de muerte salió de una estación de bomberos cercana al lugar donde estaba King, que precisamente había misteriosamente  desalojado el local para que solo estuviera el francotirador. El criminal a sueldo fue apresado más tarde.

   Fue en 1,983 cuando el presidente entonces Ronald Reagan, dispusiera, bajo inmensa presión política y popular, firmar la orden ejecutiva de que el 15 de enero fuera día feriado nacional, por el aniversario del nacimiento del genio de las luchas civiles, Martin Luther King Jr.

    Ayer fue una de esas conmemoraciones y aquí en nuestra área se celebraron diversas actividades en su honor.

                               Trump en vez de facilitar entorpece

   Las dificultades que están atravesando los cubanos que desean viajar a Estados Unidos, son de alquilar balcones. Un año atrás la situación era normal, viéndolo  desde la óptica de observar las relaciones Cuba-EEUU, que han sido y  son muy sui generis. Después de enero  pasado cuando en la despedida del cargo, el presidente Obama dictó una orden ejecutiva que dejó a los que trataban de manera ilegal, entrar a este país, sin poder seguirlo haciendo – la suspensión de “pies secos – pies mojados” – embarcados en los simbólicos muelles de acceso al viaje de marras.

   Desde entonces la cosa se puso más difícil lo cual se empeoró cuando en uno de los arrebatos de disparates, el anti presidenciable Trump, la coge contra esos potenciales emigrantes y de un tajo saca a muchos empleados de su embajada en La Habana, casi suprimiendo los visados para viajar a esta nación desde la isla. Solo se quedaron dos encargados de estos trajines, donde solo se tramitan visas oficiales o de extrema gravedad de salud.

   Como por caprichosos  artes de magia, los trámites anteriores se trasladan a Bogotá, Colombia, y desde entonces la cosa se vuelve un grave problema. Los pobres viajeros que desean visitar a sus familiares en Estados Unidos, o emigrar definitivamente, deben desde entonces conseguir una visa para Colombia, cosa que no es tan facilito como se pudiera imaginar. Hay que tener cuenta bancaria con dos mil dólares mínimo. Probar que se tiene propiedades equis en la isla y un trabajo bien remunerado.

   Antes la sede colombiana podía otorgar unas 30 – 40 visas en un día normal de trabajo, ahora sube la camada de entre 150 a 300, que con el mismo personal se hace difícil atender. Antes debieron  a sacar el pasaje que es caro también y reservar hoteles gastos de comida por varios días que podría demorar el visado. Este podría ser otorgado en la cita prevista por el aspirante que debe asistir personalmente. En el caso de ancianos que no se pueden  valer por sí mismos, la cosa se complica pues hay que obtener otra visa para el acompañante. Finalmente después la obtención del visado estadounidense puede o no funcionar.

   Nada que este señor del poder, la emprende con quien le parezca, en este caso los cubanos de a pié, que son la mayoría de los que viajan a Estados Unidos.

   Les habló “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila

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Viva cuba libre!