GRUPO EL HERALDO

sarahnes@cubarte.cult.cu

“LA  SENSACIÓN  DE  CUMPLIR  CON  EL  MÁS  SAGRADO  DE  LOS  DEBERES,

 LUCHAR  CONTRA  EL  IMPERIALISMO  DONDEQUIERA  QUE  ESTÉ”

CHE

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  El Departamento de Estado, principalmente y otras agencias del gobierno estadounidense como la CIA, el FBI, la NSA y el Departamento de Seguridad de la Patria han gastado en los últimos meses cerca de cincuenta millones de dólares tratando de buscar el origen de los ataques sónicos que se plantea sufrieron un grupo de diplomáticos estadounidenses durante su estancia en Cuba.

 De acuerdo con los síntomas reportados por este personal, que plantea haber escuchado una serie de zumbidos no identificados, dicen que los mismos  posteriormente les han causado problemas de memoria, falta de concentración, irritabilidad, problemas de equilibrio y mareos. Dentro de las personas afectadas se encuentra la esposa de uno de los diplomáticos, que cuando estaba en la Habana se encontraba en estado de gestación y lógicamente, además de preocuparse por si el niño también fue afectado por los ataques sónicos, se ha puesto en contacto con un bufete de abogados para analizar si un incidente de esta categoría pudiera originar una demanda al gobierno de Estados Unidos por varios millones de dólares.

Preocupado por el asunto, el senador Marco Rubio, uno de los primeros en denunciar el asunto, ha lanzado la teoría de que son precisamente los científicos cubanos residentes en Miami los más indicados para realizar una investigación a fondo, pues conocen perfectamente el país, además de sus costumbres, tipo de alimento que se consume, característica de todo tipo de bebida, desde el agua, el guarapo hasta el ron, los efectos de las variaciones climáticas y toda otra serie de datos más que los convierten en el grupo perfecto para analizar la situación.

16333641728_5e2fdb3613_kEl grupo se  organizó, promovido por la Florida International University (FIU). En el mismo se han incluido algunos profesores que han visitado Cuba recientemente como parte del intercambio académico, independientemente de la especialidad de los mismos, pues lo que se busca es precisamente información actualizada, como tipo de pastelito de guayaba que están vendiendo en las calles, lugares cercanos a la Embajada donde preparen panes con croqueta, sabores de los jugos y batidos que están preparando en los paladares y otras informaciones por el estilo.

Dentro del proyecto del grupo de trabajo se incluyó como asesor al senador Marco Rubio y de acuerdo con los gastos planificados para dicho proyecto, se solicitó la cantidad de seis millones de dólares, lo cual fue aprobado de inmediato para que el grupo no demorara su investigación.

El grupo acaba de emitir su primer informe, el cual titulan como “preliminar”, fundamentado en las experiencias y vivencias de algunos de sus miembros.  Prácticamente se elimina todo aquello que pudiera relacionarse con un ataque sónico, se considera que cualquier onda sonora sería inefectiva después de los diplomáticos haber estado como mínimo una semana en la Habana sometidos al ruido de la ciudad, la música en los alto parlantes de sus vecinos y la gritería normal que se forma cuando tres o más personas están “conversando”.

La mayoría de los miembros del grupo consideran que los síntomas son el efecto de algo que los diplomáticos han estado comiendo habitualmente, que forma parte de su alimentación diaria. Se tomo en consideración el pan, las verduras, los productos cárnicos, la cerveza, pero no se logró una decisión unánime sobre los mismos.

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El producto por el que más se inclinaron los académicos fue … “la catibía”, algo que seguramente todos los diplomáticos estadounidenses ingerían diariamente y en grandes cantidades.  Inmediatamente Marco Rubio, planteó la necesidad de enviar una persona al Habana para recoger distintas muestras de ese producto denominado “catibia” y llevarlas a la FIU para ser examinadas, pero bajo la prohibición total de que alguno de ellos se ponga a comer “catibia”.

Se desprende de todo esto, que la solución al problema estaba en Miami, donde muchos tienen experiencia comiendo “catibia”.