Para las nuevas generaciones… y las viejas también

   Cada fecha que pasa, nos brinda la oportunidad de traer recuerdos importantes en la historia,  ya sean personales como colectivos, sea viejos  o recientes. Hoy nos trasladamos a épocas de la lucha contra la tiranía de Fulgencio Batista (1,952 – 1,958). Hoy hay muchos hombres y mujeres aun vivos que retrotraerán estas etapas vividas entonces. Otros,  lo más jóvenes, habría que hacerles saber y recordar que la historia de nuestra patria se escribió con sangre siempre precisamente de héroes y mártires similares a ellos y de sus edades.

Las conmemoraciones algunas veces no son recordadas y en casos olvidadas. Hoy traemos esa fecha que pudo cambiar la historia de nuestra patria, el 9 de abril de 1,958, aunque no se pudo lograr.

Había una dictadura despótica y criminal y ya se luchaba en las sierras orientales, al mando de líderes combatientes, Fidel y Raúl Castró, Juan Almeida y otros que llegaron a controlar vastas áreas por aquel Ejercito Rebelde así como las zonas del centro sur de Cuba, la Sierra del Escambray. Pero junto a estos lugares, se hacían presentes y necesarios otros, que abarcarían toda la isla: Las ciudades y áreas urbanas.

Esta lucha dentro del conglomerado citadino, era muy necesaria para mantener las fuerzas de la dictadura dispersas en diversos escenarios. El estudiantado y la juventud de obreros y campecinos llevaban la vanguardia, como hecho histórico desde siempre.

Se ejecutan acciones unas más otras de menor envergadura, pero todas hacia un mismo fin, luchar contra la dictadura donde quera que esté. En comienzo del tercer trimestre del año 1,958 se planea crear una huelga general que diera al traste final contra el régimen de oprobio existente de ya más de siete años, apoyando así a las fuerzas que luchan en los montañas cubanas.

La Sierra Maestra supo de estos planes y los apoyó no sin  algunas reservas, pues se trataría de una acción nacional. Esta se sobrevaloró y no obstante finalmente se llevó a cabo. Sagua la Grande, Camaguey, Boniato en Santiago de Cuba, El Cotorro  y por supuesto La Habana, junto a muchos otros lugares fueron escenarios de acciones rebeldes urbanas  donde y cuando la cuota de mártires aumentó. Se tortura y asesina sin piedad iniciando por el asesinato del líder Marcelo Salado pero la llama de insurrección se elevaba hasta lo infinito. En lo que a mí respecta, perdí gigantes compañeros en mi ciudad natal, el Cotorro; Pallarés,  Guido Pérez y otros.

La huelga planeada desde La Habana hasta la Sierra Maestra,  no funcionó. Las condiciones objetivas y subjetivas no estaban dadas aún. La falta de coordinación falló. La dirección del ejemplar combatiente Faustino Pérez, jefe de Acción y Sabotajes Urbanos a nivel nacional del 26 de Julio, fue debilitada por factores ajenos a su voluntad. Las guerrillas en las ciudades no respondieron con eficacia y ese llamado nacional  y  no culminó con buenos resultados ya que posterior a este hecho se desata por la dictadura una ofensiva brutal donde y cuando caen, unos asesinados,  otros encarcelados una  infinidad de compañeros de  lucha.

Para los que ya peinamos abundantes canas en el ya escaso cabello y para los jóvenes de hoy, sea este pequeño homenaje a los héroes y mártires del 9 de abril, otra lección de historia.

¡ VIVAN POR SIEMPRE LOS HEROES Y MARTIRES DEL 9 DE ABRIL DE 1,958 !

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila

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Viva cuba libre!