EU Trump se prepara para la temporada ciclónica

trump-huracan-1024x573GRUPO EL HERALDO sarahnes@cubarte.cult.cu

 “LA  SENSACIÓN  DE  CUMPLIR  CON  EL  MÁS  SAGRADO  DE  LOS  DEBERES, LUCHAR  CONTRA  EL  IMPERIALISMO  DONDEQUIERA  QUE  ESTÉ”   Che

Dr. Néstor García Iturbe

Es posible que a usted le parezca extraño, que en estos momentos, Donald Trump se está preparando para la temporada ciclónica, cuando los mejores meteorólogos mundiales, incluyendo a Rubiera, no han dado un alerta sobre el asunto.

El ciclón, con vientos huracanados, para el cual se está preparando Trump es posible que llegue antes del comienzo de la temporada, pero seguramente pasará por Washington, D.C. en el mes de noviembre., cuando se conozca el resultado de las elecciones de medio término.

Trump está dando pasos serios como si el “impeachment” estuviera cercano, uno de ellos y quizás el más significativo es que ha planteado sustituir a Ty Cobb, el abogado de la Casa Blanca por Emmet Flood que represento y sacó del apuro a Bill Clinton cuando este fue sometido al “impeachment”. Se plantea que Cobb se retirará a finales de mayo.

Seguramente que el razonamiento de Trump ha sido, que si Flood pudo sacar a Clinton de aquel serio problema, debe estar preparado para ayudarlo a salir del suyo. Si en definitiva Flood se integra al equipo de Trump, este contará con un abogado que mantiene una dura posición en los caos que defiende.

Otra de las posibilidades que existen contra Trump, es precisamente pedirle que comparezca ante el Gran Jurado, según plantea Alan Dershowitz, Profesor Emérito de Leyes de la Universidad de Harvard. En este caso si Robert Mueller solicita su comparecencia ante el Gran Jurado, Trump tendría que presentarse sin sus abogados y sin tener oportunidad alguna de limitar el alcance de las preguntas.

En este caso Trump, como presidente pudiera plantear a la Corte Suprema que un presidente no puede ser citado a comparecer ante el Gran Jurado, pero es probable que la Corte Suprema no esté de acuerdo con eso y tenga que comparecer.

Si de todo eso sale sin problemas, quedan las elecciones de noviembre donde algunos analistas auguran serios cambios en la composición del Congreso. Muchos senadores republicanos cuyas ideas no coinciden con las de Trump han planeado no aspirarán nuevamente, por lo que los republicanos deben encontrar sustitutos lo suficientemente fuertes para que los cargos en el Senado no pasen a manos de los Demócratas.

En la Cámara de Representantes también se pronostican cambios, sin embargo se considera que aún los republicanos pudieran contar con mayoría en dicho órgano, salvo que se desplome toda la maquinaria política de los republicanos.

Muchos dicen que el peor enemigo de Trump es él mismo, con sus constantes cambios de posición, su fala de capacidad para escuchar criterios distintos a los suyos y seleccionar lo que resulte más conveniente y su habilidad para despedir a sus mas cercanos colaboradores sin una explicación adecuada, lo cual desarrolla la desconfianza entre los que deben trabajar con él.

No es solamente saber que viene un ciclón, lo importante es prepararse adecuadamente para que produzca el menor daño posible.