Porque fue de origen  Obama, basta para eliminarlo

   Es como si se tratara de una peste. Todo lo que provino del presidente Barack Obama es tratado como algo que no debe continuarse. Esta es al parecer la política a seguir de esta administración Trumpista. Durante el mandato de ocho años del primer presidente de la raza negra en Estados Unidos, se lograron, en materia local,  muchos beneficios para el pueblo estadounidense. Sin duda alguna que ese periodo fue de esplendor, como pudo ser el del presidente Bill Clinton y otros antes.

   Pero la fuerza ciega del ala más derechista  incluyendo la influencia del Tea Party, después del 20 de enero del año pasado, fecha en que  comenzó este nuevo ejemplar del mal, el multibillonario Donald Trump, la guerra contra los demócratas, empezando contra lo logrado a favor del pueblo, está siempre en el punto de la mira de los republicanos.

   Un programa que da ventajas a propietarios de hipotecas de ahorrarse $ 355 al mes, unos  $ 4,264 por año y hasta poder  lograr reducir esta deuda en hasta quince años, pagando su hipoteca mucho antes, incluyendo la posibilidad de adquirir además algún efectivo extra, expira este 2,018 y los bancos que mantienen esto en secreto se frotan las manos esperando que nada se haga al respecto para prorrogarlo si fuera posible y así poder seguir su enriquecimiento a costa de los menos agraciados de la sociedad. La asociación conocida por HARP fue la encargada de lograr varias ventajas para los propietarios: Reducción de tasas de interés, pagos previos de hipoteca, lograr liquidación de las propiedades en tiempos cortos, etc..

   Solo está la esperanza,  de vencerse esta oferta, que los ya están, ya están y con estos no habrá marcha atrás. El gobierno nada hace específicamente en esto. Pero sí  vemos como en este detalle financiero en beneficio para  muchos, como en otras muchas cosas de origen “Obamista”, es bombardeado por los recalcitrantes del gobierno actual y lo doloroso es que estos tienen el sartén por el Mango.

    Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila.