Una pelea cubana entre dos fantoches

                                             

Roman_EDIIMA20170116_0081_5Estamos en tiempos  de elecciones. Comicios en Venezuela este domingo, después  en Colombia, y más  adelante en México y Brasil. Y en Cuba acaba de ser electo Diaz-Canel  por  la Asamblea del  Poder Popular- el Parlamento  de la nación- como como nuevo Presidente  del país caribeño. El clima electoral en América Latina está en peligrosa ebullición y el ambiente que se respira es cada vez más serio.

Pero de lo serio a veces  se pasa a la broma. Al relajo, al sainete cómico, como el que está escenificándose en Miami en estos días  con la batalla por la jefatura  de la  oposición  cubana entre dos personajes del  folclore criollo, una bufonada que bien pudiera haber escrito el humorista Castor Vispo, el  autor genial  de los  libretos cómicos  de la “Tremenda Corte” y  “Pototo y Filomeno”.

Resulta ser- como diría un narrador de cuentos  infantiles- que se ha desatado  una feroz batalla  por  la jefatura  de la oposición cubana entre dos pintorescos personajes  de la fauna miamense, uno  de ellos, veterano  del  llamado “Exilio histórico”  de apellido Saavedra-  el  hombre  de los  tirantes  y  los  berrinches en la esquina  del  restaurante Versalles- y otro recién llegado  de Cuba  que se auto titula “El  Sexto”,  de apellido Maldonado, un patronímico  muy oportuno porque de que está  “mal donando”  sí que lo está, con su cara  de imbeciloide y de indumentaria  atorrante.

La batalla por la presidencia  futura de Cuba entre  estos dos “fantoches” del Miami cubano está relegando a un segundo plano  a las jefaturas tradicionales   opositoras,  tanto las  del llamado  “exilio histórico”  como la de la “Disidencia” interna”  de la  isla, que  ambas de tantos  años  de inútil  pasar,  se están poniendo  arrugadas, viejas y feas, como las brujas de los cuentos  de hadas.

“El Sexto, pintando  paredes con carteles que  dicen “Yo Presidente de Cuba” y  su rival Saavedra-  dando berridos  en la esquina del Versalles,  hacen desternillarse  de risa a quienes  siguen de cerca esta bufonada cubana del Miami revuelto  y patidifuso que  se hace llamar por  razones  turísticas,  “la capital  del  sol” si bien para muchos es  el  refugio seguro de todos los políticos  ladrones del continente americano o el basurero de la historia de su pasado que no  puede volver.

La batalla  presidencial entre estos dos “fantoches” criollos de poca monta y burlesca existencia  pica  y  se extiende y habrá que tomar partido, puesto que  los  otros candidatos de la oposición cubana van de  malo  a  peor que  cualquiera de ellos  dos.

 Así las  cosas, después de todo el  Miami cubano  es un sitio muy  divertido con su política de sainete  cómico. Lo que nos  trae  de nuevo   a la  memoria el cartel grafitero- que no fue obra de  “El  Sexto- que vimos  pintado  en  una pared de la “Pequeña  Habana”  que  decía :  “Votemos por  las prostitutas,  que  sus hijos  lo hicieron  muy mal”.

Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik