Europa no confía en Washington

Por Hedelberto López Blanch

Al parecer, por primera ocasión en varias décadas, la Unión Europea dejará de seguir al pie de la letra las órdenes y dictámenes que le impone Estados Unidos.

Las contradicciones entre el bloque comunitario y Washington se ha disparado desde la llegada a la Casa Blanca del magnate Donald Trump que ha motivado reacciones adversas de Bruselas.

El canciller alemán, que lleva la voz cantante dentro del bloque, afirmó recientemente que “hay conflictos a las puertas de Europa, y la época en la que podíamos confiar en Estados Unidos se acabó y Europa debe tomar su destino en sus propias manos”

El neoliberal francés Enmanuel Macrón también enfiló los cañones hacia el Norte y expresó que “algunas potencias han decidido incumplir su palabra: estamos ante grandes amenazas y Europa tiene el deber de mantener la paz y la estabilidad en la región. No podemos dejar que otros [en referencia a Washington] decidan por nosotros”.

Y es que Trump sacó a su país de los acuerdos de París para el cambio climático, amenazó con imponer altos aranceles a la entrada de acero y el aluminio que afecta también a la UE y ahora impone sanciones a Irán y rompe con los acuerdos nucleares con Teherán lo que ataca directamente a los intereses de empresas europeas.  

Esta última medida, expone sanciones a compañías del viejo continente, provocó una escalada en los precios del petróleo y lo más peligroso, continúa echando leña al ya caldeado ambiente en Oriente Próximo.

La decisión de trasladas su embajada ha Jerusalén, lo cual ha sido rechazado por casi todos los países del mundo, ha dejado decenas de muertos y heridos palestinos por la represión llevada a cabo por su aliado Israel.

Merkel como Macron en una reunión sostenida la pasada semana en Aquisgrán se encaminan a llevar a la Unión hacia una nueva política exterior porque Washington ha dejado de ser aquel antaño seguro aliado.

Hasta el diario El País que se caracteriza por denigrar a todos los movimientos progresistas del mundo y apoyar a las clases más adineradas, catalogó a Trump como “un multimillonario lenguaraz y excéntrico con un extraño tupé que se sienta en el despacho oval”.

Otro síntoma de que la Unión Europea empieza a caminar por un sendero más independiente de Washington fue la celebración entre Cuba y la UE de su primer Consejo Conjunto dirigido a impulsar los nexos bilaterales, luego de la entrada en vigor el 1 de noviembre de 2017 del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación que fue firmado por ambas partes en 2016.

Cuba y la Unión Europea reunidos en Bruselas, firmaron un acuerdo de cooperación con vistas a promover las energías renovables en la nación caribeña.

La cita estuvo presidida por el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, y la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, quienes suscribieron el convenio por 18 millones de euros, destinados a apoyar el desarrollo de las energías renovables.

Durante la conferencia de prensa, Mogherini detalló que está en marcha la preparación de otro acuerdo centrado en el ámbito de la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible, además de impulsar los intercambios como parte del año europeo del Patrimonio Cultural.

Mogherini y Rodríguez destacaron la importancia de ese acuerdo con el propósito de seguir promoviendo las relaciones en numerosos ámbitos.

De acuerdo con la jefa de la diplomacia europea, el trato brindará ahora nuevas oportunidades para potenciar la inversión y el intercambio comercial, y permitirá apoyar mejor el proceso de actualización económica y social de Cuba, así como contribuir a su desarrollo sostenible.

Innegablemente que todo parece indica que la luna de miel entre Estados Unidos y Europa, que ha durado 70 años, esta tomando otros caminos. Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.