La nostalgia de las naciones

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“Cualquier tiempo pasado fue mejor”, escribió como sentencia nostálgica el poeta español de fines del Siglo XV Jorge Manrique en sus inmortales “Coplas por la muerte de su padre”.

Y si cada país del mundo se remonta a su pasado en un viaje por su historia, en busca de los hombres que le dieron grandeza a sus pueblos, independientemente de los errores y hasta horrores cometidos por algunos de ellos en la persecución de sueños y ambiciones, tendríamos que llegar a la conclusión de que es válida la afirmación de que el hombre en su momento – por no decir el “líder” -tiene un rol significativo y definitivo en los anales de cada pueblo del planeta y por supuesto en la misma historia de la humanidad.

Los judíos tienen a Moisés, como los cristianos a Jesús y los musulmanes a Mahoma, pilares de sus respectivas creencias, que en nombre de ellas no pocas veces se han ensangrentado tierras y pueblos en fanáticas guerras religiosas. ¿ Pero se concibe la historia del pueblo hebreo sin un Moisés en la montaña con sus tablas de la ley de Dios? ¿ la civilización cristiana occidental sin la estampa del Jesús crucificado en el Monte de los Olivos o el mundo musulmán sin la imagen del profeta Mahoma predicando su nueva fe en los desiertos ?

Pero no todo los que conforma a las naciones son solo las creencias divinas, aunque en algunas de ellas la religión pudiera haber tenido influencia en el destino de algunas, como es el caso de la España de los Reyes Católicos que iniciaron un imperio en América en nombre de Cristo, pretextando “evangelizar a los “indios”, cuando en realidad en lo que andaban era en el saqueo del oro y la plata de los aborígenes Quechuas, Mayas y Aztecas de la América nuestra , virgen entonces de todos los males y vicios del mundo “civilizado” europeo que nos invadieron con la conquista.

¿Se concibe a La Francia de hoy sin una Juana de Arco, el Emperador Napoleón Bonaparte o el Charles De Gaulle de la resistencia anti-nazi de la Francia Libre? ¿ O a la Rusia actual sin Pedro I, Catalina La Grande, el genio de Lenin y la tenacidad de acero implacable de Joseph Stalin? ¿A una Inglaterra sin el Rey normando Guillermo el Conquistador o un Winston Churchill de la II Guerra Mundial? ¿ Acaso es posible concebir hoy a unos Estados Unidos sin Jorge Washington fundador de la nación, un Franklin Delano Roosevelt el gran “dulcificador” del imperialismo norteamericano del siglo XX? o un Abraham Lincoln libertador de esclavos

¿ Concebiríamos a la América del sur sin Simón Bolívar el libertador” , como a un Méjico sin Juárez, Morelos y el Lázaro Cárdenas del México revolucionario o una Cuba sin un Padre de La Patria como Carlos Manuel de Cespedes, sin el apóstol José Martí de la independencia o un Fidel rebelde intransigente que puso a la isla en el mapa mundial en medio de un de siglo revuelto y brutal?

De Italia y Alemania también tenemos que hablar. Mussolini y Hitler están en las páginas de la historia, aunque italianos y alemanes de hoy prefieran hacer silencio porque hay manchas en esas páginas que han dejado tristes huellas de lágrimas y sangre derramada que no se pueden borrar.

¿A qué sitio en la historia aspira situarse el actual Presidente de Estados Unidos Donald Trump? La interrogación no tiene respuesta. Ser grande es algo más que tener alta estatura. Vivimos tiempos difíciles y solo la historia dirá.

Les habló para Réplica de Radio-Miami, su director Max Lesnik.