Ahora  es que entiendo mejor a los nazis

Ni los más agudos psicólogos y psiquiatras han podido explicar todavía  a ciencia cierta aquella  aberración mental que enfermó al pueblo de la Alemania nazi,  cuando en su diabólica obsesión racista contra los judíos de aquel entonces,  los  llevó fanáticamente a seguir la locura delirante de los campos  de concentración  de Adolfo Hitler.1317024831_0

Fue entonces  que  millones de hombres y mujeres de reconocida  cultura civilizada  y profunda fe religiosa se envolvieron en aquella  ola fanática de odio xenofóbico contra  los pueblos y razas  que su “Führer”    indiscutido  consideraba seres  inferiores indignos  de existencia viviente . Todo aquel aquelarre diabólico  en nombre de la grandeza  de la “Gran Alemania”. Alemania primero, Alemania sobre todos los  demás. Cuando hoy escucho la grabación de la voz  de un  niño inmigrante llorando desesperadamente en  reclamo de su padre, ambos separados en distintos campos  de concentración del Departamento de Inmigración de Estados Unidos es que empiezo a entender mejor  el fanatismo nazi que terminó en Europa en  el  gran  holocausto.niñoLos  norteamericanos “Trumpistas”  de hoy, ciegos y sordos ante  el grito desconsolado  de un niño que clama en  el desierto con su corazón  partido por la separación de su padre, no son  ellos ciertamente, exactamente   iguales a aquellos alemanes   de ayer, pero de que se les parecen, se les parecen. Ahora es que empiezo a entender mejor a los nazis. Gentes  de  muy “buenas   intenciones”  que iban a la Iglesia  a rezar   todos los domingos, pero eran como el Diablo haciéndose pasar  por  Santos.

Y hasta la próxima entrega de El  Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.