¿ Para qué modificar  nuestra naturaleza ? Lo que importa es al CASH.

  img20171120wa00051-5aa4b95a39941aea2132a269ccaeec47-1200x600 Todos los seres humanos nacen, viven, se reproducen y mueren  tal como fenómenos inevitables del ciclo  de la vida. Pero hay muchas personas que no lo aceptan, como si fuera posible modificar esos estadios de la existencia.

    Para reducir y abreviar lo que trato de decir, vamos a Miami y sus consecuencias de sobrevivir en esta área del mapa. Miami se ha convertido en una especie de “meca” para las cirugías estéticas, o sea los intentos de modificar la naturaleza humana. Muchos pacientes llegan desde cualquier lugar, lo mismo lejos en  este país, que de otros cercanos y hasta lejanos como Sur América o Europa, aquí donde al parecer se hacen milagros con las caras y las figuras humanas. La creciente propaganda sobre estas ofertas es cada vez más abundante y sublimizada.  Claro que lo que importa es que se tenga el “cash” para pagar estos gustos.

   El mayor y mejor medio de llegar a todos,  son los recursos  visuales de la televisión. Esa penetración a través de los ojos y el cerebro se usa diariamente y en diversas opciones para invitar a la realización de cirugías estéticas ya sea de los rostros como de otras partes del cuerpo humano.  Sobre todo en las mujeres que son las que, no conformes con los atributos que poseen como el ser más hermoso  de humanidad, tratan de cambiar sus naturalezas argumentando que para mejorarlas. En las pantallas se muestran exuberantes y casi perfectos cuerpos y rostros de mujeres en diminutos trajes de baño para embullar a otras a tratar de lucir iguales.

   Pero no todo es color ni perfume de rosas. Cuando se llega la cama de los salones de cirugías de las diversas clínicas que abundan en nuestra zona, es allí cuando la vida puede cambiar e inclsive irse  para siempre.

   Ya se hace rara la semana que no salgan a la luz pública noticias con videos y fotos de mujeres que se han deformado como resultado de esas famosas cirugías estética en el Gran Miami. También las que han fallecido después de someterse a esos procedimientos.  Pero al parecer esto no basta con la divulgación de esos lamentables accidentes (incluyendo malas prácticas médicas) ocurridos, contra la abundante propaganda en pro de las oportunidades de modificación de las pieles y formas de algunas partes del cuerpo.

   Como aquí en esta sociedad todo es posible, al parecer no hay argayas suficientes para empezar una acometida contra esos procedimientos, que por sus riesgos le pueden cambiar  la vida de mucha personas y muertes sobre todo.

   Vemos manifestaciones en contra o a favor de las interrupciones de embarazos, conocidas por abortos. Así también hay marchas a favor de los emigrantes; al trato más humano a los animales; así como cualquier protesta o apoyo a determinadas situaciones de la sociedad, pero no podemos observar algo en contra al abuso de las cirugías estéticas que pueden costar deformaciones en las personas y en ocasiones hasta la vida.

   ¿ Es que son tan poderosos los intereses envueltos en estas actividades que no se  puede defender la vida humana de manera pública, bajo estos criterios ?

   Vaya usted a saber que hay detrás de estos peligrosos negocios que cualquier galeno utiliza aún sin contar con los recursos y las licencias adecuadas para ejercer estas profesiones.

   Les habló “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila.