Este comentario, es totalmente personal, a los efectos de que en nada compromete al espacio en cual colaboro. Por lo tanto asumo toda la responsabilidad del mismo y libero a Radio Miami, de compromisos que pudieran emanar de las reglas establecidas con cada cual de  sus comentaristas.

   Cuando hay que despedirse de alguien o de algo, siempre surge el momento de emociones. Algunas veces tristes y otras de alegría, pero sin lugar a dudas ocurre algo dentro de cada cual, el que se va o lo que se va y nosotros el que se despide. Ocurre,  repito, un estadío que convierte el “hasta luego” en algo que hay que reconsiderarlo por cada ocasión de manera distinta y redimensionarlo como el hecho en sí mismo lo impone.

   Hay cosas en nuestras vidas que nos marcan, sobre todo a los que acostumbramos a leer para educarnos en cada lectura. Así hay libros, periódicos, comentarios, editoriales, noticias, en la prensa plana, los periódicos, que tomamos en nuestras manos a diario y los que nos leemos en los sitios virtuales de Internet. Así también nos acostumbramos a actuar casi de manera automática buscando determinada lectura a la que estamos acostumbrados a disfrutar en cada momento, y sea diaria, semanal o  de cualquier periodo de tiempo, allí estamos esperando abrir la página para informarnos y la mayoría de les veces educarnos,

   Así ocurrió por mucho tiempo con un blog conocido por los que buscamos enterarnos y educarnos a la vez. Se trata del popular espacio del comentarista, el periodista uruguayo-cubano, Fernando Ravsberg, radicado en La Habana con una familia creada en la capital cubana y que con gran interés y fervor profesional siempre nos enteraba del acontecer más importante donde el nombre de Cuba estaría ligado. Usaba una forma amena y muy profesional.

   El sincero calor que desplegaba  su lectura, sobre todo a los que vivimos en la diáspora, era muy bien recibido, ya que es muestra de la más genuina, además de quizás otras también, lo que un verdadero informante del acontecer diario transmite con palabras impresas. “Cartas desde Cuba” era un aconteciendo cada vez que salía actualizándolo todo.

   Nos acabamos  de enterar que ese  tan querido Blog, acaba de desaparecer, A su autor no le extendieron el permiso para continuarlo. Mala noticia.

   Deseamos que Ravsberg logre brindarnos nuevamente algo de su cosecha, a través de otros vehículos para no perder el entusiasmo de sus reportajes. Sabemos que tanto los cubanos de allá como los de acá, que tenemos mucho en común, estamos esperanzados en que este conductor comentarista, encontrará otra vía de comunicación, y no nos abandonará. Sabemos que podría buscarse los frijoles para su familia a través de su profesión de educador universitario, pero ahí solo no estriba la cosa. Su compromiso que tanto tiempo dio de sí, no debe resquebrajarse por razones que desconocemos, pero que no parecen llevar el mensaje de la solidaridad profesional con este comunicador.

   Ravsberg te seguimos esperando no importa cómo ni hasta cuándo.

    Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila.