Desde los tiempos de antes, Cuba fue líder  de dicharachos y palabras que aunque no son incluidas en la Real Academia de la Lengua Castellana, se mantienen a flote dentro del léxico habitual de los cubanos. No queremos cansar con innumerables ejemplos, pero vamos solo a uno.  La palabra “mameo”. Según su explicación literal se trata de lo siguiente, entre otros; Dar calor a los otros, emociones fuertes, encanto y una envoltura de cierto magnetismo. También ofrecen un ambiente cómodo y estable. Atención a egoísmo, ensimismamiento o pasión fugaz.

  Por lo tanto entre criollos este calificativo va teniendo un uso más popular que sus orígenes y generalidades. Cito un ejemplo muy claro ; Un cubano de esos que sueñan con el sueño americano, valga la redundancia, se para con un cartel contra el gobierno en la escalinata del Capitolio en La habana,  un policía le increpa para que se retire del lugar, el tipo le dice que no se va y que prefiere que lo lleven y que le hagan un acta de arresto. Así con esta se puede presentar a la Embajada Americana y solicitar visa de asilado y venir a Estados Unidos, ser recibido con los brazos abiertos, con cámaras de  televisión y todo. Empezar a recibir ayuda monetaria por casi un año, junto tarjeta de alimentos y MediAid, y vivir la vida en al “Mameo cubanoamericanomiamense”.

Al parecer todo esto apunta a acabarse más pronto que tarde. Según informes oficiales de Migration Policy Intitute ( Instituto para Políticas de Migración), se está trabajando con una no muy lejana salida al aire, en una legislación que cortará de un tajo esos beneficios que acostumbran a recibir los cubanos que emigran por razones puramente  económicas y las disfrazan de causas políticas, para recibir “Villas y Castillas” de los gobiernos de turno en esta nación. Hasta que después de la residencia oficial) Tarjeta Verde, se hacen también ciudadanos estadounidenses, con todos los beneficios que todo esto trae consigo.

Pues la cosa está que arde. Por el momento afectará a los que traten de entrar al país  para acogerse después a  los beneficios, que  no abarca hasta la ciudadanía por el momento.

Estas cosas tratan de evitar que siga creciendo la “Carga Pública” con esos interminables beneficios sobre todo a los cubanos, así explica la nota de prensa,

El Departamento de Seguridad Interna (DHS en ingles), agrega que “…aunque los estatutos generalmente requieren que los extranjeros no sean una carga para los contribuyentes federales, estas reglas sobre beneficios bíblicos son ignoradas por décadas”, y continua agregando que “El uso de beneficios públicos recibidos por aquellos que no son ciudadanos, es profundamente injusto para los contribuyentes de Estados Unidos”.

“La bola pica y se extiende…” Allá va eso, que va directamente como línea recta a los bateadores oportunistas cubanos para que le canten en tercer  “estraik” con dos y tres y las bases llenas en el final del noveno “ínin” y con el juego una a cero en contra.

Les habló, Roberto Solís Ávila.