BOCHINCE EN LA ALIANZA

 

 

 

 

 

Propaganda gratuita  para la Alianza Martiana

Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Yo  sé que muchos de los dirigentes de la organización Alianza Martiana no estarán  de acuerdo conmigo  en cuanto  a la valoración del acto  de sabotaje perpetrado el pasado domingo en nuestro local social  cuando  un grupo  de personas que  se auto titulan exilados históricos-“combatientes  verticales  de la calle 8”- orquestaron un ·”bochinche” escandaloso  al momento de estar  reunidos allí  un nutrido grupo  de  sus miembros  para analizar  y discutir el texto de las reformas  propuestas  en el Parlamento de la isla a la actual  constitución cubana.

Al evento  de la alianza Martiana estaban invitados a participar  solo los  miembros  de  esta organización cubana  de Miami, por lo que  la presencia  de personas  extrañas no solo constituye una violación al libre derecho de reunión pacifica  garantizada  por  la constitución de este país, sino que además  la  incursión sin permiso a una propiedad privada  constituye  un delito flagrante de  la ley que determina la  presencia  policial  y el eventual proceso  judicial  de los participantes  en tal hecho delictivo cometido  por  los infractores.

Vale resaltar  que el orador que  estaba haciendo uso  de la palabra – Max Lesnik-  fue  interrumpido en su disertación sobre  la anterior  Constitución cubana de 1940 por  uno de los 8 integrantes  del grupito  de  agentes provocadores al servicio de la extrema derecha cubana  de Miami.

Vale señalar que a una señora que integraba el grupo de provocadores  se le permitió filmar con  un teléfono celular  todo lo que ocurría en las oficinas  de la Alianza Martiana de manera que mayor tolerancia a los  intrusos nadie puede reclamar.

Terminada   la  perorata del  intruso  provocador,  a quien  Max Lesnik le concedió 10 minutos de su tiempo para que expusiera sus puntos de vistas,  conminándolos después  a los  saboteadores  a que abandonaron la escena, lo que  estos  hicieron,  no sin antes proferir gritos  de  insultos y provocaciones  sin que  ninguno de los miembros presentes de la Alianza Martiana les  tocaran a estos   un pelo  de sus  integridades físicas, en gesto  civilizado  que tendrá  que ser reconocido por  los perpetradores  del acto  provocador, si estos fueran personas honradas.

Restablecido  el orden y sin  saboteadores  presentes llegó  la policía de Miami sin que  por  la Alianza Martiana se  hiciera acusación formal alguna  a los provocadores que ya se encontraban en las afueras  de las oficinas de la Alianza Martiana.

Fue entonces que Andrés  Gómez  moderador  de esta reunión de la Alianza Martiana, sin más contratiempos dio inicio  al  debate sobre las  posibles  reformas  a la Constitución cubana.

Solo nos falta  decir    que no hay mal que por bien no venga. Por lo que testimoniamos  nuestro agradecimiento a estos  provocadores  de oficio,  puesto que con su acto  de  sabotaje  a la libertad  de reunión, buena propaganda gratuita  le han dado  esta vez  a la Alianza Martiana. Como decía el  cantante mejicano de los  años cincuenta  Pedro Vargas: “Muy agradecidos,  muy agradecidos  muy agradecidos”.

 Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.