batista

Batista, los hijos putativos

Hay fechas en el almanaque  de cada país como la de hoy en Cuba, 4 de septiembre,  que están ligadas al nombre de un hombre, en este caso el del ex dictador Fulgencio Batista que nos obliga a la interpretación de su significado  en la historia de nuestro país, que además nos sirve para interpretar  las  claves  del presente.  De igual manera pudiéramos decir  del  26  de julio y el líder de la Revolución cubana  Fidel Castro Ruz. La fecha,  el  nombre y el  hombre es buena pista para identificar en ese pasado  la conducta actual y   los motivos verdaderos   de algunos personajillos del presente cubano.

Yo oigo decir  constantemente a los auto titulados  líderes  de la  oposición   llamada “Disidente” al referirse al  proceso revolucionario  cubano en términos como estos : “Esta  dictadura  que nos gobierna desde  hace  sesenta años”. “Este  régimen  castrista  que sepultó con su socialismo la Cuba anterior  al primero de enero del año 1959”

 Así  y otras cosas parecidas dicen sobre el proceso político cubano estos  “Disidentes” de la isla, siguiendo el discurso de la extrema derecha cubana  de Miami. Lo más probable es que en su ignorancia  e insensatez no se den cuenta que están revelando su verdadero  pedigrí  político que los convierte  en herederos  actuales  de aquellos  gobiernos  corruptos del  pasado en los que los  actores eran los políticos ladrones  de toda laya   o  los  militares   y policías  del  batistato con sus  coroneles asesinos, los Ventura y Carratalá  de  tan  sangrienta historia.

Hoy 4 de septiembre los enemigos de la nueva  Cuba deben estar  de fiesta celebrando una fecha del peor pasado  cubano. En sus discursos contra  la  Revolución cubana estos nuevos “batistianos” de hoy  en sus palabras de odio,  trasmiten sus verdaderos sentimientos. Son los hijos  putativos de las fechas  4 de septiembre  de 1933  y el  diez  de marzo de 1952.  Decían ayer que Batista  era el  hombre. Estos son sus descendientes Mala herencia. Es la huella  indeleble.

Y hasta la próxima entrega de El  Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.