Dicen los expertos que nuestro planeta Tierra, hace tanto ruido al girar sobre su eje y en su movimiento de traslación alrededor del sol, que así  llega aplicarse la ley dialéctica de la negación. El silencio niega el ruido, todo es un inmenso silencio.

   Entonces sabiendo de ante mano que los asuntos referentes a nuestra patria, vistos desde este imbécil “exilio histórico – léase “histérico” – son de carácter irremediablemente acogidos dentro de lo absurdo, o sea fuera de toda razón, sobre todo por los gritos y alaridos que se escuchan frecuentemente,  Todos son  los escandalosos medios que usan los enemigos del pueblo cubano, los adeptos al terrorismo, tanto material como espiritual, tanto de obra como de ideas y de  palabra, Es por ello que siempre tenemos que reflexionar sobre qué hay detrás de cada provocación proveniente de esta parte del imperio con sus agentes cubanos  del terror.

epa05224459 US President Barack Obama (2-L) and US officials lay a wreath for Cuban hero Jose Marti at Revolution Square in Havana, Cuba, 21 March 2016. US President Barack Obama is on an official visit to Cuba from 20 to 22 March 2016; the first US president to visit since Calvin Coolidge 88 years ago. EPA/ALEJANDRO ERNESTO

President Barack Obama en Cuba

 Hubo un caso que sucedió fuera de la realidad allá por el año 2,016, hace ahora dos años, después que el presidente en funciones Barack Obama, tendiera puentes entre los dos pueblos, con su visita a la isla, fueran cuales quiera que fueren las segundas intenciones,   buenas o malas, o en el medio. En aquel año se dieron y  sonó una  cosa de casos de inverosímiles supuestos ataques sónicos, que se supone que iban directamente a funcionarios de la sede diplomática de EEUU en la capital cubana. Al parecer se apuntaba directamente a los cráneos de estos para producirles daños cerebrales, aunque de tipo menor, pero daños de todas formas, empezando por las  narradas dificultades  en los oídos.

   La cifra dada a conocer por los americanos  es de más de un par de docenas de estos casos, los cuales fueron primeramente tratados en centros médicos cubanos y al no encontrar causas ni efectos, estos decidieron trasladarse a su país para ser investigados aquí

   Aún hoy se sigue la saga de este “Cuento de Tía Tata” y los comentarios no faltan. Los hay tan malintencionados y burdos que no vale la pena mencionarlos, pero hay otros de escacícimos pero muy  respetados comentaristas con que se cuenta hoy en los medios, que están dispuestos a mantener una conducta informativa seria. Es el caso es la periodista de los Heralds, en ambos idiomas – en este caso de  ahora en el diario en  Ingles – Mimi Whitefield, quien nos regaló, como ya es su costumbre, un muy interesante,  honrado y modesto comentario sobre el ya viejo tema de los supuestos y  fantasmas  “ataques” sónicos, contra estadounidenses en La Habana.

  El título es muy sugestivo “Cuba: Enséñennos evidencias de armas detrás de los alegados ataques a la salud de diplomáticos americanos”. Así con ese encabezamiento, se desarrolla esta especie de análisis de la periodista sobre estos supuestos llamados “ataques”. Inclusive hoy se especula una nueva posible trama en este asunto, cuando y donde se incluye a Rusia, en este caso. Ya que Cuba como nación, muchos la exoneran  de estar buscando confrontación con Estados Unidos, aunque se teoriza que puede alguna fuerza interna de línea súper dura en la política cubana, con recursos individuales,  que pudieran estar detrás de estos intentos de dañar las mejoras en las  relaciones de cuando Obama,  por considerar aquella viaja divisa del extremismo cubano de otras épocas, de  que con los americanos “nada”, sin los americanos “todo”. También ahora que Trump rebuznó en contra a Cuba, cuando dañó las relaciones entre ambos paises, con recortes de personal en ambos casos, para hacer más dificil aún  los acercamientos.

   Las pruebas científicas tanto de Cuba como de Estados Unidos, sacadas por Whitefield en su artículo, dan veracidad a que no hay posible evidencia de estos llamados  “ataques” contra personas específicas. Los principales argumentos apuntan a que habría que haberse fabricado un arma tan sofisticada y efectiva, para poder ejercer el peligro de apuntar a los cráneos de los implicados, directamente sin dañar su derredor o a otras personas cercanas, tanto dentro de los hogares, los hoteles y a la salida de la sede americana en La Habana, como se intenta hacer creer.

   Se hace tonto esperar que Cuba como nación tenga y ejecute este tipo de atentado, ya que por mucho que se rebusque no habría un solo  motivo para hacerlo. Si es que otra nación como Rusia por ejemplo, como se le trata de involucrar,  fuera creadora del “arma” en cuestión y  la ejecutora, se le podría aplicar la misma lógica, pensando que no hay un  supuesto motivo. Absolutamente no existe. Y no hay efecto sin causa.

   La ciencia, de ambos EEUU y Cuba, envueltos, explica que para poder hacer este increíble e improbable  daño cerebral, que no se ha diagnosticado  aún  que existe en alguno de los casos, el supuesto artefacto para apuntar y lanzar algún rayo invisible de esas características,  tendría que ser algo grande y largo y que pudiera atravesar pareces como en el caso de los hoteles y las viviendas de los diplomáticos. Cosa como esta podría detectarse. Hubo inclusive un caso donde había un vehículo tipo Van, estacionado cerca de alguno de estos supuestos objetivos, la casa de un diplomático,  y cuando se investigó la chapa, se trataba de un Van para servicios religiosos de una iglesia habanera, cuyos feligreses hacían visita en esa barriada..

   Así las cosas la bola sigue y sigue a campo abierto y no para. Allá va eso….

   Les habló, Roberto Solís Ávila