Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Decía Joseph Goebles el malvado jefe de propaganda de Adolfo Hitler, que una mentira repetida mil veces se convertía en una verdad indiscutida.

Y es eso lo que viene ocurriendo ahora con el llamado “voto cubano”, que según han repetido una y mil veces las estaciones de la radio local y la televisión “cloaca” de Miami, fue lo que lo que le dio la victoria a los Republicanos en las reñidas contiendas electorales por la gobernación y una senaduría federal del Estado floridano.

Nada más lejos de la verdad, lo que queda más que demostrado cuando se analiza en detalle el resultado electoral de la región del Estado de La Florida donde se encuentra la mayor concentración de cubano-americanos que es el Condado Dade, mas conocido como el “Gran Miami”.

En cuanto a las actas de Congresistas del sur de La Florida que estaban en manos de cubanos , de tres que tenían perdieron dos, las de Ileana Ros y Carlos Curbelo, ahora ocupadas por dos Demócratas, un hecho de gran trascendencia, ya que nadie en su sano juicio puede tapar el sol con un dedo y llamar una “victoria” de los Republicanos obtenida gracias al voto cubano de Miami.

Por otra parte en la contienda Senatorial el candidato Republicano Rick Scott perdió el Condado Miami-Dade –donde se concentra el voto duro cubano-con un resultado aplastante, 60 % contra 39%, a lo que se añade que el candidato a Gobernador por los Republicanos Ron De Santis solo obtuvo un 39% de los sufragios en el Condado Miami-Dade frente a un 59.9 % del Demócrata Gillum, lo cual prueba de manera fehaciente que el voto duro de la derecha cubana del sur de La Florida no conduce a la victoria de los candidatos que ella apoya, por más que los voceros de las emisoras cloacas digan falsamente todo lo contrario de lo que dicen los datos oficiales del centro de elecciones.

La mejor prueba de que el voto de la extrema derecha cubana del sur de La Florida ya no es decisivo- y más bien es negativo- para ganar elecciones está en la derrota aplastante que sufrió la candidata republicana María Elvira Salazar cuya campaña política estaba fundada en su linea anti-cubana de apoyo a las posiciones más extremas contra el gobierno cubano.

La falsedad de la importancia decisiva del voto de la extrema derecha de Miami para ganar elecciones ha quedado en evidencia en los pasados comicios floridanos. La mentira explotó como el Globo de Cantolla. Pregúntenle a María Elvira y ella les dirá: “Pa su escopeta”.

Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.