La noticia ha dejado atónito al  pueblo mexicano. El Presidente Peña Nieto acaba de otorgarle  a Jared Kushner,  yerno del presidente norteamericano Donald Trump  la condecoración    “Águila  Azteca”  la más alta distinción que otorga el  gobierno de México a quienes la merezcan por su altruismo o servicio en favor del  pueblo y la nación azteca.

Según dice la noticia la razón del gesto se debe al agradecimiento del mandatario mexicano en reconocimiento  a las gestiones del esposo de la hija  del  Presidente  Trump en favor de la culminación exitosa del  nuevo tratado comercial entre  México  y Estados Unidos un acuerdo que con anterioridad  había sido  cancelado unilateralmente por el  impredecible vecino de la Casa Blanca.

Peña Nieto despide su mandato  con un gesto de sumisión bochornosa  a la familia  presidencial norteamericana pasando por encima de los  insultos proferidos  desde Washington calificando a los  mexicanos  como delincuentes comunes, traficantes  de drogas  y violadores de mujeres  y  niños, lenguaje  ofensivo jamás antes pronunciado contra  pueblo alguno,  nunca escuchado antes en  boca  de  un Presidente  de la nación norteña.

A decir verdad  debió haber sido el Presidente norteamericano quien debió  condecorar  a Peña Nieto por el servicio prestado por el mandatario mejicano, tanto en la elección que llevó a Trump  a la Casa Blanca como mas recientemente  al dejar paso libre por  el territorio azteca a la “caravana”  de  inmigrantes centroamericanos con rumbo  a la frontera entre Mexico y Estados Unidos , una amenazadora avalancha  humana que muy bien utilizó  el Presidente Republicano  como argumento político en las recientes elecciones  de “Medio Término” que hubiera  sido peor  derrota  para su Partido,  si no es por la tan manipulada propaganda sobre la “invasión”  de indocumentados  extranjeros que avanzaba desde el  otro lado  de la frontera.

El “Águila Azteca”  ha sido gravemente ultrajada por  el propio Presidente mexicano Peña Nieto. Los mexicanos deben estar  llorando  de rabia e indignación ante tanta sumisión e ignominia.  Se repite en la historia  el  drama  de Moctezuma obediente  y sumido ante el conquistador imperial  extranjero Hernán Cortés. Solo falta  un Cuauhtémoc que surja de las entrañas del pueblo mexicano para vengar la afrenta a  la  indoblegable  Águila  Azteca. Así sea.

Les habló para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.