Araquém Alcántara, autor de varias de las muy excelentes fotos que mostraremos al final de estas líneas, ha de ser brasileño.  Pero sea de donde sea tiene nombre de personaje del Macondo garciamarqueano y lo descubrí en un reportaje de Cubadebate.

    Ha hecho un libro de fotografías que tituló Mais Médicos en el que muestra sin necesidad de palabras la humanidad y el valor internacionalista de los médicos cubanos, hoy actores de gestas afines a las guerrilleras de Fidel Castro y de Carlos Luis Prestes, a quien en Brasil llamaban El Caballero de la Esperanza.

    Por supuesto que siempre habrá débiles de espíritu que al endiosar el dinero les importa más la codicia de una chequera que la vida de los enfermos y desertan de la historia. Un neonazi electo presidente, Jair Bolsonaro, los convida a recibir asilo político y, aunque pagará la traición, los menosprecia, pues ha dicho que “no tenemos prueba alguna de que son realmente médicos y puedan asumir esas funciones.”

    Sin embargo, el pueblo de ese gigante sudamericano sabe que el contingente de médicos cubanos, de los cuales el 62 por ciento fueron mujeres, atendió enfermos en sitios adonde no se asoman los mercaderes de la salud: a la selva amazónica, al Valle de Jequiténhonha o al de la Rivera, a los quilombos o a los míseros arrabales de las grandes ciudades, a 700 municipios donde por primera vez la gente pobre vio un médico. Algo que ha de enorgullecer a esos galenos, a todo cubano, al mundo y hasta a Jesucristo en el cielo. A Bolsonaro,  con su cántico neonazi, la historia pasará cuenta. Lo condenará y a los pobres de espíritu los echará al olvido.

     El ex ministro de Salud brasileño, Alexandre Padilla, de inmediato salió al paso a los infundios de Bolsonaro y aclaró que los cubanos no solamente están calificados, sino que son especialistas en medicina rural, algo de lo que carece el sistema de salud de Brasil. “Un médico no practica medicina solamente por dinero,” afirmó, y este cronista aclararía más: Eso, si es un médico no solo de título, sino también de corazón.

    Veamos algunas fotos de Araquém Alcántara y otras a color de uno de esos médicos de pura raza, el doctor Arnaldo Cedeño Núñez, quien desde 2016 atendió a niños indígenas.

    Les habló, para Radio Miami digital, Nicolás Pérez Delgado.