Traducido desde el más allá por Max Lesnik
Es de todos sabido que el gobierno federal   de Estados Unidos subvenciona con el dinero de los impuestos que paga el pueblo norteamerericano a esos grupúsculos  de la oposición cubana que se titulan “Disidentes”,  así como también a las emisoras Radio y Tv Martí que si bien tienen  muy poca audiencia en Cuba han servido esos  instrumentos de  propaganda negra contra el gobierno de la isla para complacer  de alguna manera a la extrema derecha cubana  de Miami y así conseguir su apoyo político en tiempos de elecciones como las que acaban  de celebrarse en La Florida.

¿Pero quién paga la prensa “Cloaca”  de Miami dedicada a verter a diario mentiras  e infundios calumniosos contra Cuba y los movimientos  de la izquierda latinoamericana a través del  diario El Nuevo Herald y  las emisoras de radio y televisión en español del sur de La  Florida?
La respuesta hay que buscarla en el  despliegue  de anuncios  publicitarios abrumadores que  vemos en el Nuevo Herald    y en  las emisoras  de radio  y televisión en español que insertan las  “clínicas” del sistema  de salud HMO,  lucrativos negocios  que pululan como la  verdolaga en Miami y sus entornos ,haciendo de la medicina una verdadera burla, más que un servicio  eficiente para  el cuidado  de ancianos  y enfermos.

Debiera existir una ley federal o estatal que limitara la cantidad  de dinero que se pudieran  gastar en  propaganda publicitaria las llamadas “clínicas  cubanas  ”  adscritas al  sistema  de salud HMO que sufraga el  gobierno con fines  médicos y no para costear con dinero de los  contribuyentes los medios  “Cloacas” que envenenan con sus infundios el medio ambiente de Miami.

Con los dineros  de la salud  del pueblo  que todos pagamos  con nuestros impuestos, es que  viven como parásitos  los medios “Cloacas”  de Miami. Muerto el perro se acabó la rabia.  Digo yo.

Y hasta la próxima entrega de El  Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.