“Son rumores,  son rumores”, tarareaba al ritmo del   popular Merengue “El Venao”  un colega periodista de Miami, asegurando que de una fuente bien informada se comentaba sobre el “regalito”  de Pascuas que le  tenían preparado al uruguayo Luis Almagro, Secretario General de la OEA como pago por sus  servicios a la extrema derecha cubana  de Miami, a la que bien le sirve, convirtiendo  a la Organización de Estados Americanos  en un  servil  instrumento de  agresión contra los gobiernos de izquierda de América Latina.

Lo que se dice –  son rumores, son rumores- es que el “regalito”   de marras  es un apartamento de gran  lujo valorado  en unos dos millones de dólares ubicado en  Brickel Avenue, la zona más afluente de la ciudad  de Miami en la que viven los más reconocidos millonarios latinoamericanos, algunos de ellos   grandes ladrones  prófugos de la justicia  de sus respectivos  países.

Almagro,  a quien los Partidos  del “Frente Amplio”  de Uruguay al cual pertenecía lo  acaban de expulsar como  miembro    por  su actitud  traidora al convertirse en el mejor servidor  de la extrema derecha latinoamericana,  ha declarado  que aspira a la relección de su cargo en la OEA.

Si lo reeligen,  peor para la OEA. Y si no,  lo tendremos  de nuevo vecino de Miami en su  apartamento millonario  de lujo, “regalo” de la extrema derecha cubana como pago por  sus servicios.

Son rumores, son rumores,  pero cuando el rio suena  es porque piedras trae.

Y hasta la próxima entrega de El  Duende que con  mi gallo  me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.