Para decir la verdad pocas palabras bastan. Lo más fácil es poner el índice sobre Donald Trump y cargarle  toda  la culpa a Donald Trump, por lo que está ocurriendo en Venezuela donde a todas luces, si un milagro no se produce tenemos  a nuestras puertas una lucha fratricida entre dos bandos irreconciliables,  uno defendiendo la soberanía nacional y la legitimidad  del  gobierno revolucionario y nacionalista Bolivariano y otro reclamando el  poder político desde  una oposición golpista que cuenta con el apoyo de Estados Unidos  de otros gobiernos  de America Latina  y Europa que también pretende repartirse el botín del petróleo venezolano.

Mientras el  Presidente Nicolás  Maduro  se pronuncia por  el diálogo  pacifico con  sus enemigos aceptando el camino de la paz propuesto  por  los  gobiernos de México, Uruguay y la Santa Sede del Vaticano, la oposición golpista se  mantiene  en  una contumaz  intransigencia por consejo de sus amigos imperiales a quienes bien les sirven.

  La historia se repite como en Libia con Gadafi. Ayer no  fue Obama- simple  instrumento- fue  el Petróleo. Ahora tampoco es Donald Trump- otro  instrumento-  hoy en Venezuela  también es el petróleo. El maldito oro  negro que ciega al  imperio del norte. ¡Pe- tró- leo!  Con una sola palabra basta. Les habló para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.