Es un secreto a voces en Washington  que lo que está ocurriendo en Venezuela, donde se aplica la  fórmula  de “Cambio  de Régimen” al estilo de lo que ocurrió con Muhammad Gadafi en Libia será  también en su momento el plan desestabilizador que los estrategas  del  imperio norteamericano utilizarán contra la república  mexicana dado que su nuevo Presidente Manuel López Obrador´- hombre progresista,  incorruptible  y de fuertes convicciones políticas-  constituye  el  más grande obstáculo que tienen enfrente para llevar  con  éxito sus planes de  dominación total  del continente  americano.

Ya tienen de su parte a Brasil  con el fascista Bolsonaro, a Argentina con el pillo  de Macri y a Colombia  con  su   derechista presidente  Iván Duque,  todos ellos alineado contra  el  gobierno bolivariano de Nicolás Maduro siguiendo el  libreto  trazado  por Washington.

En eso andan ahora.  Pero México  no es presa  fácil y “una cosa  es con guitarra  y otra con violín”, debiera  alguien decirle  al oído al  Presidente Donald Trump quien hasta ahora  ha sido  mal  aconsejado en su política exterior  hacia  América Latina por  el bonche reaccionario de los Bolton y  los Marco Rubio de toda laya, que son por razones muy anti-cubanas, los que han impulsado esta ola de extremismo de derecha que recorre el continente americano.

Sin duda que México está en la mirilla  del  imperio después  de Venezuela Pero desestabilizar  a México con quien Estados Unidos comparte frontera, no es lo mismo  ni se escribe igual.  Pero ya lo dije antes:  “Que una  cosa es con guitarra  y otra con violín”. El consejo va de gratis.  Y ahí se las dejo  y los  pongo a pensar.

Y hasta la  próxima entrega de El  Duende  que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.