Como consecuencia de la opinión emitida por Zenaida Romeo, maestra y directora de la “Camerata» en ocasión de llevar  donaciones SIN LAS PERTINENENTES COORDINACIONES  a los dagnificados del Tornado de La Habana donde expresó entre otras cosas…»nos conminaron a irnos y nos trataron como delincuentes peligrosas».

El periodista Francisco Rodríguez Cruz le respondió:

» Maestra Zenaida: Soy periodista del semanario Trabajadores.cu, y ayer estaba reportando sobre la recuperación desde Regla junto con varios colegas, justo cuando las integrantes de su camerata recorrían el lugar. Debo confesarle, con todo respeto, que tengo una apreciación diferente a la suya, al menos sobre lo que pude apreciar.

En efecto, estuvimos casi desde las nueve y media hasta cerca de la una de la tarde en esa cobertura, y nos cruzamos en más de una ocasión con el grupo de muchachas. Sinceramente, en medio de la labor de los equipos pesados, cargadores frontales, camiones, equipos de linieros, estudiantes universitarios que coordinadamente ayudaban a las familias en la limpieza de sus casas, personas que trataban de facilitar los procesos de levantamiento de daños y evacuación de los núcleos más afectados, YO TAMBIÉN TUVE LA IMPRESIÓN DE QUE LA PRESENCIA DE USTEDES ALLÍ INTERFERÍA CON LAS LABORES DE RECUPERACIÓN.

Me apena tener que decírselo, pero también fui testigo desde lejos de la discusión de las muchachas frente al Policlínico con las funcionarias del gobierno local, cuando se les explicaban las opciones existentes para hacer llegar donativos de una manera más organizada, certera, y sin interrumpir las labores, y las reacciones airadas que vi de sus jóvenes, al menos a lo lejos, tampoco fueron muy apropiadas.

No descarto, incluso, la posibilidad de que les hubieran dado un tratamiento diferente que salvara el disgusto de ambas partes, pero la empatía no puede ser solo con las personas damnificadas, sino también con quienes trabajan muy duro, desde hace muchos días, casi sin dormir, para enfrentar problemas muy graves de sus pobladores, a quienes me resulta muy difícil juzgar tan duramente, y además denunciar en público en estos términos, si la idea era ayudar a los procesos, y no entorpecerlos.
Sus presencias con la camiseta identificativa de la Camerata, las fotos hechas por ustedes, incluso antes de que les pidieran colaborar de otro modo y luego del incidente, también atestiguan que estuvieron bastante tiempo en el lugar. Ah, debo añadir que la prensa sí estaba ahí, pero al menos nuestro medio tenía otros objetivos bien trazados, que no incluían este tipo de recorridos individuales o de grupos de personas que no guardaban relación directa con las labores de recuperación.

Disculpe si mis apreciaciones no fueran suficientemente justas, pero creo que en este momento tenemos que tratar de contribuir a las soluciones, no a los problemas. Saludos respetuosos».

 

Un oyente de Radio Miami, nos escribe a la propia página diciendo:

pedruco paas paaguero@ipk.sld.cu
paaguero@ipk.sld.cu
200.55.189.171
Como cubano, creo que debemos en todo momento regirnos por las orientaciones, que en caso como este, se plantean por el gobierno; imaginese lo que sucederia si cada uno de los revoucionarios y de los cubanos que nos duele lo que ha sucedido, nos presentaramos en las áreas afectadas con nuestras donacione, se produciria un caos. Además pienso que cuando las cosas se hacen de corazon, no tenemos porque identificarnos, ni exaltar nuestra presencia..Pensemos que si somos una personalidad publica, conocida en muchos paises, cuando atacamos en un medio de difusión o en una pagina publica a representantes de nuestros organos de gobierno, nuestro pronunciamiento lo toman como bandera los enemigos de la revolución. En nuestro pais se escucha a todo el mundo y podemos en la forma correcta dirigirnos al nivel que entendamos a presentar nuestra queja, siempre con el animo de mejorar nuestro sistema. Pienso, que se criticó sin medir las consecuencias y eso en lugar de ayudar, perjudica la imagen del esfuerzo que esta realizando la revolución, representada por quienes dirigen la recuperación.