Un canallita con el agua al cuello

Traducido desde el más allá por Max Lesnik

En política, también como todo en la vida el mal que a otro le deseas puede volverse contra ti mismo, como le está sucediendo ahora al “Canallita” Pedro Sánchez, el jefe del gobierno de España que se sumó obedientemente a la sucia jugada golpista de la derecha internacional orquestada por el gobierno norteamericano de Donald Trump contra el Presidente venezolano Nicolás Maduro, exigiéndole su renuncia al cargo de legítimo y constitucional mandatario de la República Bolivariana de Venezuela, a la vez que le exige-sin autoridad moral para ello- nuevas elecciones, al margen de lo que expresa la constitución, comicios que serían convocados por el autoproclamado Presidente golpista “Juan Don Nadie”, como si lo que se dicta desde Washington fuera un mandato imperial divino que todos están en la obligación de obedecer si no quieren ser invadidos militarmente por el ejército de Estados Unidos como ya antes hicieron en México , Cuba, Panamá, Nicaragua, Haití, República Dominicana y hasta la diminuta Granada , en los pasados siglos diecinueve y veinte, intervenciones militares de Estados Unidos en países de América Latina que tanto le han costado al prestigio de la nación norteña de Washington y Lincoln, que de república querida y respetada en nuestro continente y el resto del mundo, paso a ser conocida como cuna del odioso “imperialismo yanqui”.

El “Canallita” Pedro Sánchez, que de verdadero socialista no tiene un pelo, se enfrenta ahora a la misma exigencia que le hiciera al Presidente Maduro: Su renuncia inmediata al cargo de Presidente del gobierno de España y nuevas elecciones democráticas en las cuales su Partido, el PSOE, en solitario y sin el respaldo de los verdaderos socialistas españoles- puesto que la real izquierda española no se ha prestado a la sucia jugada contra Venezuela orquestada por Washington- tendrá que enfrentarse en las urnas con una derecha española unida, incluidos los falangistas del franquismo ,que a todas luces tiene todas las de ganar en esos comicios que no quiere convocar el “Canallita” Sánchez porque sabe que los pierde.

Es bueno decir que detrás de la cobarde y traidora actitud del “Canallita” Sánchez en cuanto a Venezuela se refiere, el que está es el “Canalla” mayor Felipe González, que fue el primero que vendió a Washington al “Partido Socialista Obrero Español” por las 30 monedas de judas.

Canallas, canallitas, tránsfugas y traidores- con las contadas y honrosas excepciones- esos son los actores reales de la política española. Asco da tanta inmundicia.

Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.