El presidente enseña en Miami  la  oreja peluda del “Trumpismo” 

Traducido desde el más allá por Max Lesnik

El Presidente Donald Trump vino a Miami a pronunciar un discurso de  recio corte  anti-comunista en el mejor lenguaje de cuando la “Guerra Fría” entre Estados Unidos  y la Unión Soviética, apuntando sus baterías verbales  de grueso calibre  contra Venezuela, Cuba  y Nicaragua, países a  los que amenazó con barrer   a sus gobiernos del poder en cadena sucesiva, comenzado  con el  de Maduro  en Caracas para después derrocar a Daniel Ortega en Managua   y a Diaz-Canel en La  Habana.

Todo esto  dicho ante un auditorio  de cubanos y venezolanos  de extrema derecha,  hijos putativos del Imperio que aplaudían sus palabras con delirantes   gritos  de entusiasmo  dando  vivas a U-S-A,  el slogan de propaganda política del Presidente Republicano que así daba inicio en Miami  a su campaña  electoral  por  su reelección  en los  comicios venidero del año 2020.

Las andanadas  del Presidente Trump contra  el “Socialismo y el  comunismo” de Cuba, Nicaragua y Venezuela tiene para este Duende sabichoso  una segunda lectura en el subtexto  de su discurso,  que no es otra que la plantear  el debate político  de la próxima contienda  presidencial  como  una batalla campal  entre  el capitalismo  representado por él y los republicanos de una parte  y cualquiera que sea  el  candidato  Demócrata que se le oponga  en la contienda-  Si  es Bernie Sanders mejor-  al  cual  acusará  de  pretender establecer  en Estados Unidos  una «dictadura  comunista»  disfrazada   de socialismo democrático.

Triste papel  el que están jugando aquellos  políticos  del Partido Demócrata  como Nancy Pelosi,  la líder  de la mayoría  en el  Congreso o las Representantes  floridanas Debbie Mucarsel-Powell y Donna  Chalala que creen que  colocándose al lado  de Trump en sus intentos  por  derrocar  al  gobierno venezolano del Presidente Maduro,  se van a librar  los Demócratas  de  las  acusaciones  de  “comunistas”  que les tiene preparadas  el Presidente para la contienda  que se avecina.

Independientemente  de lo que pueda suceder en la  frontera entre Colombia y  Venezuela en lo  próximos días,  el discurso  de  “Guerra  Fría “  contra  el  socialismo pronunciado  por el  Presidente norteamericano  en Miami, enseña la  oreja peluda del “Trumpismo”  en acción,  la  estrategia política diseñada  por  Steve Bannon  el  ideólogo de la derecha norteamericana  fascistoide,  que fue  en  realidad el  arquitecto  de la victoria  de Trump  en las elecciones del año 2018.

No hay que olvidar que el  triunfo  de Adolfo Hitler en la Alemania de los  año  treinta  del pasado Siglo XX  se debió al miedo  al “comunismo” que le  metieron los  nazis  al pueblo  alemán, estrategia  que  llevó a votar  en las urnas- democráticamente-  por  el  demagogo que los  llevaría a la perdida  de sus  libertades políticas  en la república  de Weimar y después al  desastre de la II Guerra Mundial.

Venezuela, Cuba  y Nicaragua  están  en  la mirilla  de Donald Trump.  Pero también  lo están los Demócratas cuando el  habla  del  “peligro comunista-socialista” en Estados Unidos. Esa es la razón  y no  otra  de por qué   vino  Trump a Miami a demonizar y a despotricar contra   la izquierda  y el  socialismo.

Politiquería  barata para ganarse los  votos de los  cubanos y venezolanos  de la extrema derecha, dirán algunos. Pero   muy peligrosa  para la libertad en  Estados Unidos,  digo  yo.  Y ahí se las  dejo  y los  pongo   pensar.

Y hasta la próxima entrega de El Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.