Por más que los enemigos jurados  del proceso revolucionario cubano  de dentro y fuera  de la isla digan lo contrario, lo cierto es que el pueblo cubano votó y ganó en plena libertad y democracia abrumadoramente  por  el SI en el referéndum  constitucional  celebrado  en Cuba el pasado 24  de febrero, aniversario  del grito  de  independencia que diera inicio en 1895 a la  “guerra justa  y necesaria” tal  como la llamara  José  Martí a la gesta libertadora de los  patriotas Mambises .

Es verdad que un 9 % votó  no,  un 1.6 de los votantes anuló la boleta y que 2.5 de los electores votó en blanco,  lo que puede calificarse como votos contrarios  contra el proceso revolucionario,   real  y más  positivo  que  negativo,  porque rompe la imposible unanimidad  y sirve para demostrar  que  no  hubo trampas  ni  fraudes en el  proceso comicial llevado a cabo en Cuba  que tuvo una votación abrumadora por el SI con  la cifra  record  de un 86.6 %   de los electores que concurrieron a las urnas.

¡Tenemos  ya  una nueva constitución! Cuba tiene patria libre y soberana  sin otro amo que el  pueblo cubano.

 Y hasta la próxima entrega de El  Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.