El  Presidente Donald Trump regresa  del Vietnam  comunista  a su país  con las manos vacías, sin lograr un acuerdo concreto  de paz con el líder   comunista de Corea  del  Norte Kim-Jon-Un a la vez que en Estados Unidos el cuadro político se le enturbia  al mandatario  norteamericano con las contundentes declaraciones  de su  ex abogado Michael Cohen quien lo acusó ante el Congreso de la nación de ser  un “farsante, tramposo, mentiroso, racista, corrupto  y corruptor”,  lo nunca dicho  antes de un mandatario estadounidense en ejercicio de sus funciones.

A eso se une el fracasado “Golpe  de Estado”  en Venezuela fraguado  por Washington con la complicidad manifiesta  del Presidente colombiano Iván Duque y otros  tantos  gobernantes de naciones supeditadas al mandato del imperio del norte en su empeño por resucitar la negra historia  de  invasiones   de “Marines” a América Latina contra los gobiernos nacionales  que defendieran  la soberanía  y la  dignidad de sus pueblos.

No lograron que se produjera  la traición de las  Fuerzas Armadas Bolivarianas como no pudieron “invadir” Venezuela con la supuesta “Ayuda humanitaria” por las fronteras  brasileras  y colombianas apoyadas por “Guarimberos”  y  violentos maleantes contratados  por  dinero de la extrema derecha venezolana disfrazados  de pacíficos  defensores  de la democracia y la libertad.

El plan maestro  tomado  del  libreto  de  la también  fallida “invasión” en Cuba de Playa Girón en 1961. Tomado en la  frontera con Colombia un pedazo del  territorio  venezolano, el “Presidente”  “Juan Nadie” reclamaría allí  a la OEA ayuda militar extranjera para que una coalición de ejércitos  de los  países conjurados sirviera  de ropaje colectivo  a las fuerzas invasoras norteamericanas que  en nombre  de  la  libertad  y los  derechos  humanos, arrasando con  bombas  primero  y con  la fuerza militar  de la nación más poderosa  del  mundo después, tomarían posesión de Venezuela, con su oro y su petróleo como botín de  guerra,  en una operación  devastadora  con miles  de muertos,    civiles inocentes, como la que se llevó a cabo en Irak  bajo  el  pretexto de unas armas de “destrucción masiva” que  jamás  existieron en el arsenal militar  de Saddam Husein.

Lo que  ocurrió en realidad  en Venezuela  el  pasado  23 de febrero fue una derrota  para Estados  Unidos  como la  de Playa Girón en  Cuba, en  abril  de  1961.

¡Pero cuidado! Que el Presidente Trump- en su laberinto- como  un  tigre herido en su orgullo, regresa a Washington  encontrando su retaguardia política   envuelta  en el  escándalo, sin  poder apagar  las llamas  con una victoria  de política exterior con un acuerdo efectivo  con el gobernante  comunista  coreano  sobre su desarme nuclear.

  ¡Cuidado! Que ahí está ahora  el  peligro  para Venezuela.

Les habló para Réplica  de Radio-Miami, su director Max Lesnik.