El ajedrez político mundial está hoy tan confuso y complicado como en los años treinta del pasado siglo XX, preámbulo de la terrible Segunda Guerra Mundial, la épica batalla que se llevó a cabo por la libertad del hombre  contra el nazi-fascismo  imperante en Europa en aquel tan convulsa etapa de la humanidad.

En Estados Unidos  el Presidente Donald Trump, un impredecible  gobernante que rompe  todos los  moldes del estilo de los anteriores  mandatarios  norteamericanos,  ya sean Demócratas  o Republicanos, algo que preocupa  tanto a aliados como adversarios de  la nación  norteña, puesto que dando tumbos erráticos y señales  equivocas tanto en su política exterior  como en la domestica,  han quedado  mal   servidos  los  intereses  fundamentales de Estados Unidos  que no son otros que la hegemonía mundial frente a potencias adversarias como son China y la Federación  rusa que preside Vladimir Putin.

Por otra parte en América Latina el triunfo electoral en Brasil  del fascista Jair Bolsonaro hace de este país sudamericano un aliado incómodo para las llamadas “democracias liberales”, que por su parte muchas   de ellas tienen sus  gobiernos  en permanente crisis como el  de Macri en Argentina  o la Colombia  de Iván Duque que enfrenta en estos  momentos  un bumerang político  por  su actitud  de hostilidad provocadora contra Venezuela.

En la vieja Europa  La Gran Bretaña  sigue en convulsión  profunda por su salida  de la Unión Europea  a través  de su controversia del “Brexit” a la par que  el  Presidente  de Francia Emmanuel  Macrón se enfrenta a la  rebeldía  callejera  de los  “Chalecos Amarillos” y la  Alemania  Federal vive  una gran crisis electoral con el  retiro  de la  escena política  de Ángela  Merkel mientras que  en España  los  independentistas catalanes socaban la  monarquía en sus cimientos unitarios para dar paso  a una  amenaza a la   institucionalidad de cualquier gobierno que salga del Parlamento español.

En tanto Kim-Jon-Un de la Corea Comunista no se doblega ante  Donald Trump,  se agrava el conflicto entre La India y Pakistán- ambas naciones con capacidad atómica mientras en Israel  su Primer Ministro  de derecha extrema Benjamín Netanyahu, el  gran aliado de Estados Unidos en el  Medio Oriente, está  al  borde de una próxima derrota electoral  ante   acusaciones muy serias de corrupción de su gobierno, algo que de materializarse en las urnas pudiera cambiar  radicalmente el cuadro  de esa convulsa región del mundo.

  El mapa internacional no puede ser más  complicado  y peligroso para la  humanidad y así  las cosas no es aventurado  afirmar que  solo la China Comunista y la  Federación Rusa de Putin  son hoy por hoy las únicas grandes potencias  globales  que tiene gobiernos  firmes y estables que puedan garantizar  la  paz mundial.

En medio  de todo esto Venezuela  y Cuba están bajo la mira peligrosa  de Trump  y sus halcones de extrema derecha  con sus ambiciones  de dominación  imperial.  Y mientras  el mundo  está  crisis y dando tumbos, Cuba y Venezuela siguen en pie,  por los siglos  de los  siglos, amén.

Les habló para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.