Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Hay que ser un tonto de capirote o estar cegado por  el  odio   más irracional contra el gobierno bolivariano del  Presidente Nicolás Maduro para no darse cuenta-lo que es más que evidente-  que el  apagón generalizado  ocurrido en días pasados en Venezuela fue un  acto   terrorista de sabotaje electrónico siguiendo los  planes  de Golpe de Estado para un “cambio  de régimen”,  un plan orquestado  por la derecha internacional  en que participan   gobiernos  europeos y lacayos  latinoamericanos, que  en  Estados Unidos  incluye  tanto a Republicanos como  a  Demócratas,  que en el caso venezolano,  como los  lobos  de  una misma  camada, comen del  mismo plato la piltrafa que les paga el “ Nuevo Orden Mundial” encabezado  por  Washington  por sus obedientes servicios.

En el  caso de Venezuela, lo mismo son el  Senador Republicano Marco Rubio, el  congresista  Diaz-Balart,  el  Secretario de Estado Pompeo, el  bigotudo  John Bolton y el seráfico  Elliott Abrams que  el  Senador Demócrata Robert Menéndez y sus colegas del mismo  partido, los congresistas  del  sur  de La  Florida Debbie Wasserman-Schultz, Donna Chalala y  la  ecuatoriana Murcarsel.

No hay que llamarse a engaños. Vivimos  en tiempos  difíciles que es cuando se sabe  la  verdad  de la realidad. Liberales  y Conservadores  como    Demócratas  y Republicanos  todos son iguales.  Son lo mismo, puesto como dice un viejo  refrán popular: “la  mona  aunque se vista se de  seda,  mona  se queda”.

Y hasta la  próxima entrega de El  Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba  fría. Bambarambay.