Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Para buena parte del pueblo norteamericano con la excepción de una sólida  y fanática minoría de los llamados Republicanos “Trumpistas”,  el actual ocupante de la Casa Blanca  es una especie de “Demonio” infernal que ha venido a este mundo con la misión de acabar con los Estados Unidos tal como lo era en el  pasado cuando  lo gobernaban presidentes-ya fueran Demócratas  o Republicanos- que seguían las reglas del  juego  político establecido por  ellos según las cuales, una veces más a la derecha  y otra más a la izquierda, pero  buscando siempre el equilibrio del centro,  sin romper nunca con una serie  de  tabúes que le permitiera  a la estructura detentadora  del  poder  real  proclamarse como  la nación paladín del llamado  “mundo democrático capitalista”.

Esa estructura  de poder que  se le  conoce  en “Estados Unidos  como el   todopoderoso “Establishment” apostó  en las elecciones del año 2016 a la victoria  de la candidata demócrata  Hillary Clinton pero perdieron frente  al “populista” y nada convencional candidato Republicano Donald Trump .

No les quedó más remedio a los del “Establishment”,  que  aceptar  el triunfo electoral  de  Trump que para llegar a la Casa Blanca lo hizo  siguiendo los consejos  de estrategia  de campaña electoral que le había  diseñado el “gurú” del  “populismo”  Steve Banon, ese maquiavélico  personaje que  anda  suelto  en estos momentos  dando vueltas  por  el  mundo organizando  las fuerzas políticas de la derecha revestida  del  lenguaje  neofascistas como el  de un Bolsonado en Brasil o el  del  Partido Vox  de España que sueña  con  el  regreso a poder del falangismo del  dictador  Francisco Franco o el  de un Salvini en Italia con   sus reminiscencias  del  fascismo  mussoliniano.

Pues bien, en estos  dos primeros años  y  medio  de la presidencia de Donald Trump  ese  “Establishment”   venía apostando a la carta contra Trump  de la  llamada “Colusión rusa”  investigada por  el  Fiscal Muller,  es decir  que la victoria  del diablo Trump   en las elecciones del año     2016 se debía fundamentalmente  a la  intervención a su favor  por parte  del  gobierno ruso  de Putin.

Pero  en esta  ocasión como en la anterior , el “Establishment”  volvió a perder  frente Trump dada la conclusión del  informe   del Fiscal Muller,  según  el cual no hubo  tal “colusión” del  gobierno ruso  con la campaña presidencial de Donald  Trump.

Victoria  total  de Trump frente a sus adversarios Demócratas que controlan el “Establishment”. Conclusión: Que  el  Diablo sigue suelto  y se salió  con la suya. Falta por  ver quien  gana al  final de la partida, porque en eso  de  trampas y diablurias los del bando  Demócrata  no se quedan atrás. Vade  Retro Satanás.

Y hasta la  próxima entrega de El  Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría.Bambarambay.