Al nuevo  Presidente de México Manuel López Obrador más conocido por las siglas  de su nombre y apellidos-AMLO-también se le conoce en su país por el  “Peje”, un apodo que se le puso en su Estado nativo der Tabasco por su manera  de hablar al  estilo de sus coterráneos que sustituyen la S por la J y por lo que a su manera de hablar  hace recordar  la  palabra “Peje”,  referencia a una  especie comestible marina,  oriunda tabasqueña que se le conoce  como “Peje lagarto”.

Dicho esto quiero  decirle que todos los días a las nueve de la  mañana hora de Miami sintonizo por  el Canal 11  de la televisión mexicana la conferencia  de prensa del Presidente López  Obrador en la que con su estilo coloquial,  muy calmado y sin ofensas  para nadie-  ni siquiera para sus más recalcitrantes adversarios – el mandarlo azteca expone sus planes de gobierno que el describe como la Cuarta transformación de México sustituyendo la agenda  de los tecnócratas “neoliberales” que desviaron el curso  de la  original Revolución Mexicana para retornar  al conservadurismo hipócrita del capitalismo salvaje corrupto y  corruptor que  ha llevado a esa nación al desastre  catastrofico en que se encuentra y del cual  solo puede salir con la Revolución moral que el “Peje” predica con una austeridad  personal a toda prueba.

Sería recomendable que todos los políticos de América Latina y  muy en especial  sus gobernantes, pusieran atención a lo que el Presidente mexicano expone todas las  mañanas ante la  prensa que le interroga sobre sus planes, ideas y proyectos  de transformación económica política  y social  del país azteca.

López Obrador es un gobernante  de estilo muy especial que pretende con su prédica  moral transformar el  México actual – corrompido  hasta la medula-  por una república digna de la memoria de los  próceres que él  tiene  como paradigmas :  Morelos, Juárez, Madero  y el  General  Lázaro Cárdenas.

López Obrador logra realzar el  sueño que se propone,  o lo matan en ese empeño. El  Presidente mexicano  Manuel  López Obrador es  un “Peje que se las trae. Digo  yo.

Y hasta la próxima entrega de El Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.