Jesús Montané Oropesa con sus dos hijos, Vivian y Sergio, en el Palacio de La Revolución (Foto inédita)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 Montané abraza a su hijo Sergito, al salir del Presidio Modelo

Este  15 de ábril  utilizo mi Rincón para abordar el natalicio de  Jesús Montané Oropesa uno de los más grandes hombres de la revolución cubana, combatiente del Moncada, expedicionario del Granma, fiel compañero y amigo de Fidel Castro,  su Ayudante Político más cercano hasta los últimos dias de su vida. Hoy les dejamos con un trabajo de la colega Marta Rojas y con la biografía que publica ECURRED. En la confección de este material participó de primera mano, su hijo y nuestro compañero de trabajo, Sergio Montané López, quien nos donó la foto inédita de su padre y nos hizo recomendaciones para este homenaje necesario al destacado luchador, asi comezamos con este texto…

Con motivo de su muerte, el 7 de mayo 1999, en las palabras de despedida, Armando Hart se refirió a la lucha de Montané, desde el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, y precisó:

“En los primeros meses, ulteriores al golpe de Estado, Abel (Santamaría) y Montané conocen a Fidel Castro y desarrollan una relación personal de cariño y respeto recíprocos que se mantuvo durante toda su vida.  Formó parte del Grupo de Dirección que preparó el asalto al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, e integró el pelotón que atacó la posta tres.  Fue sancionado a diez años de cárcel en el Presidio Modelo de su Isla de Pinos natal, y excarcelado con el resto de los “moncadistas”, en mayo de 1955” .

“Exiliado en México, fue otro de los 81 expedicionarios del Granma que desembarcaron en diciembre de 1956. Participó en el primer combate en Alegría de Pío, donde resultó capturado y después juzgado junto a Frank País y otros combatientes del levantamiento del 30 de noviembre en Santiago de Cuba.
Condenado, sufrió nuevamente prisión en la Isla de Pinos hasta el primero de enero de 1959”.

“Muchas y variadas fueron las responsabilidades que desempeñó  Montané en estos 40 años, en las Fuerzas Armadas, el Partido y el Gobierno. Miembro del Comité Central del Partido desde su fundación en 1965, diputado desde la primera legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1976. Desde 1959 se le concedió el grado de Comandante del Ejército Rebelde; en 1962, subjefe del Estado Mayor hasta que en 1963 es nombrado Ministro de Comunicaciones. Posteriormente fue Secretario de Organización del Comité  Central, desde 1970 hasta 1973, Jefe del Departamento de Organizaciones de Masas del CC y Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido. Desde 1973 hasta su fallecimiento, ayudante del Primer Secretario del Comité Central del Partido. En la última década y desde su fundación, fue Coordinador del Grupo Nacional de Aguas Minerales y Termalismo. La vida del compañero Montané -afirmó Hart- constituye un ejemplo de patriota y revolucionario, devoto y martiano y hombre entero que hizo de la independencia y la transformación del país la aspiración máxima”. Siempre recordaremos al Comandante Montané, como lo que fue: un hombre ejemplar, entregado por entero a la lucha política y social, en todos los frentes. (10).

Baudilio Castellanos, Eusebio Leal, Montané y Fidel

 

 

Jesús Montané Oropesa, del núcleo fundador

Por MARTA ROJAS

En el American Central School, de Isla de Pinos, el colegio americano en el cual estudiaba, fue donde Jesús Montané Oropesa dejó quizás su primera marca de joven patriota que en pocos años alcanzaría otro peldaño como revolucionario: condiscípulos de él, en especial Dora Rives, han contado cómo Chucho lideraba un grupo que defendía la bandera cubana. En ese colegio privado norteamericano, solo se izaba la bandera de los Estados Unidos y él y los compañeros que aglutinaba, insistían con el director para que también se izara el pabellón nacional. Montané encabezó la campaña con denuedo y finalmente el director del colegio decidió colocar también nuestra enseña patria.

Fotos de ArchivoFICHA POLICIACA DEL REVOLUCIONARIO JESÚS MONTANÉ.

Jesús Montané —luego asaltante del Moncada—, estaba lejos de pensar que integraría el núcleo fundador del movimiento revolucionario clandestino que organizó el joven abogado Fidel Castro Ruz, en el año del centenario de José Martí, para la acción armada del 26 de Julio de 1953. Entonces ya Jesús Montané era un hombre establecido en un cargo administrativo de la empresa automovilística General Motors en La Habana y su amigo más próximo en el complejo de agencias importadoras ubicadas en la calle 23 e Infanta, era Abel Santamaría, trabajador de la Pontiac, los dos tenían filiación ortodoxa. Se conocieron antes del artero golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 perpetrado por el General Batista contra el gobierno constitucional del presidente Carlos Prío Socarras.

Le escuché contar a Montané, después del Moncada, que él y Abel acostumbraban ir a un bar-café que se llamaba «Detroit», cerca del trabajo, en la calle Humboldt, para hablar de política y que el 10 de marzo de allí se dirigieron a la Universidad esperando que aparecieran armas para combatir el «madrugonazo», pero se sintieron frustrados porque no aparecieron. Las reuniones comenzaron a tener un nuevo cariz. Pronto se unieron otros amigos como Raúl Gómez García, de un grupo de ortodoxos de Santos Suárez y el primer paso que dieron fue sacar un periódico clandestino de una hoja, en un viejo mimeógrafo. Lo titularon Son los mismos. Este salió en la primera quincena de abril de 1952 por tres ocasiones, a lo sumo, hasta que hicieron contacto con Fidel:

Ocurrió el Primero de Mayo de ese propio año (1952) en un acto celebrado en el Cementerio de Colón en homenaje a Carlos Rodríguez, un joven trabajador que había sido asesinado por la Policía. Fidel no era un desconocido para Montané, ni para Abel, pues militaban en el mismo Partido y se habían visto en Prado 109, el local de la organización política que fundara el doctor Eduardo Chibás. En cuanto a Montané un año antes le había facilitado a Fidel la compra de un automóvil a plazos módicos.

Fue en el Cementerio de Colón donde el doctor Fidel Castro le planteó la primera misión que harían juntos, terminada la ceremonia en memoria de Carlos Rodríguez. Esta fue ir con Abel a visitar, en el municipio de Colón, a un médico ortodoxo aficionado a la radio, el doctor Mario Muñoz Monroy, a quien le encargaría dos plantas transmisoras de radio para operarlas clandestinamente desde La Habana. Al mes ya tenían las plantas, aunque eran de un espectro muy limitado, muy pronto una fue detectada por la policía y descartaron ese medio de propaganda.

En cuanto al periódico Son los mismos, Fidel propuso, y así lo hicieron, que era mejor unir los esfuerzos y hacer otro con el nombre de El Acusador, que consideraba un título mejor, más combativo. Montané firmaba con un seudónimo, como antes lo habían hecho él y sus compañeros en Son los mismos. Fidel escribió, igualmente con seudónimo, en El Acusador. El periódico sería dirigido por Raúl Gómez García, bajo la orientación editorial del joven abogado Fidel Castro.

Se intensifica la labor clandestina y Montané estará entre los integrantes del Comité Civil del movimiento revolucionario, que se conoce como de la generación del centenario, por el hecho de que nacía en el año del centenario del Apóstol. Bajo la dirección de Fidel Castro, ese Comité lo integraban: Abel Santamaría Cuadrado, Oscar Alcalde Valls, Mario Muñoz Monroy y Jesús Montané Oropesa. Del Comité Militar, igualmente dirigido por Fidel, formaban parte Abel Santamaría, Pedro Miret Prieto, Ernesto Tizol Aguilera, José Luis Tasende de las Muñecas y Renato Guitar Rosell.

Fotos de ArchivoCONDECORADO POR EL COMANDANTE DE LA REVOLUCIÓN JUAN ALMEIDA CON LA ORDEN CARLOS MANUEL DE CÉSPEDES, EN SU 75 CUMPLEAÑOS.

También Chucho Montané, como lo llamaban todos, tuvo la responsabilidad de las finanzas, con Oscar Alcalde y otro compañero. Como declaró Montané en el juicio del Moncada, la recaudación entre los compañeros que integraban un contingente clandestino de poco más de mil jóvenes, reunió alrededor de 22 mil pesos. Pero no dijo, aunque si lo subrayó después Fidel, que el aporte económico mayor fue el del propio Montané, quien entregó el monto de sus ahorros y vacaciones, algo más de cuatro mil pesos.

Él estuvo entre los más preparados en las prácticas de tiro, así como en los estudios políticos que se realizaban en el apartamento de Abel y su hermana Haydée Santamaría (25 y O), estratégicamente situado y con la ventaja de que el edificio contaba con dos elevadores y dos entradas y salidas: una por O y otra por 25. Hoy el apartamento es un Museo que lleva el nombre de Abel Santamaría.

El 26 de Julio, luego de la retirada de la posta tres al fallar el asalto por sorpresa, Montané siguió a Fidel y otros compañeros hacia Siboney y de allí a las montañas alrededor de la Gran Piedra, durante la semana de la resistencia, hasta la detención.

Esta es una breve semblanza del Montané del Moncada, pero su expediente revolucionario fue extenso: Prisión en Isla de Pinos, preparación de la expedición del Granma en México; desembarco del Granma, nuevamente un juicio (Causa 67) por el 30 de noviembre y a expedicionarios que «milagrosamente» no fueron asesinados al ser detenidos, días después del desembarco. Nuevamente la prisión y luego de la Revolución triunfante las numerosas tareas de alta responsabilidad en el Gobierno y el Partido.

Un día le escuché decir en un acto celebrado en la Biblioteca Nacional: «Los momentos más felices de mi vida han sido los previos al asalto al Moncada y al desembarco del Granma».

De carácter jovial, sin mengua de su actitud responsable, siempre fue asequible y disfrutaba con el contacto popular. Solía visitar el periódico Granma, considerándose un periodista como pionero de la prensa clandestina con Son los mismos El acusador.

A propósito de ello el Día del Periodista en 1971, pronunció un discurso sobre el oficio. Dijo: Nuestro periodismo es y será cada vez más periodismo político, en la misma medida en que hagamos periodismo cada vez más ameno y atractivo. Creo que este es un aspecto muy importante que debemos destacar. Cabría aquí recordar nuevamente a Martí, ‘se ha de cuidar de la hermosura como de la libertad, porque las verdades mismas andan más de prisa por los caminos bien atendidos’.

Jesús Sergio Basilio Montané Oropesa. Revolucionario cubano, asaltante del Cuartel Moncada y destacado dirigente del gobierno cubano después de 1959. Conocido como Chucho.

Síntesis Biográfica

Nace el 15 de abril de 1923, en Isla de Pinos, actual Muncipio Especial Isla de la Juventud, hijo de Sergio Montané Soto y Zenaida Oropesa Soto.

Jesús o Chucho como le decían los más allegados, era de carácter cariñoso y afable, pasó los años de su niñez y su primera juventud en su ciudad natal; supo llevar muy profundo los ideales martianos y el amor a su patria inspiración de sus padres, fue muchas veces en peregrinación a “El Abra” para ver allí los modestos recuerdos que aún se conservan del apóstol de la independencia de CubaJosé Martí.

Estudios

Cursó los primeros estudios hasta el 4to grado en la escuela pública no. 1 “Luis M. Arredondo” con los siguientes profesores: en el Kindergarten a Elisa Vázquez Fernández como maestra; en el primer grado a Conchita Ortíz Fernández; en el 2do Enma Pérez; en el tercer grado a Fernando Bayo Soto y en cuarto grado a Moisés Díaz Torres, siempre fue un muchacho tranquilo, respetuoso, amable y muy estudioso, se destacaba por su inteligencia. Montané, mantuvo muy buenas relaciones con su maestro de tercer grado Fernando Bayo y existía una buena amistad entre José PantojaOrlando AbreuRené Alonso e Hilario Pantoja compañeros de escuela.

El quinto grado lo cursa en la academia “San José”, donde los padres deciden que termine la primera enseñanza y aprende el idioma inglés. Montané apunta la profesora Zenaida Oropesa que a la sazón tiene catorce años de edad, se niega a seguir aceptando la disciplina religiosa del plantel (como el rezar diariamente) y sin terminar el 6to grado es expulsado del mismo; la supervisora del colegio “San José” Sor Francisca pronostica a Zenaida de que este jovencito les dará a ustedes muchos dolores de cabeza”.

Y añade Zenaida: “En mi casa le di los conocimientos equivalentes al sexto grado, pues solo se impartía desde séptimo hasta el 12 grado en la escuela privada America Central School propiedad de norteamericano, conocida como el Colegio Americano. La matrícula era de 15 pesos mensuales y esto era bastante caro para ellos; no era fácil conseguir esos fondos. Es en este lugar donde por primera vez Montané mostró su rebeldía y sentimiento patriótico.

Recuerda Jesús Montané:… “Al llegar a la América Central School, vi que la única bandera que se izaba era la norteamericana, lo que me afectó extraordinariamente en mi fibra patriótica y martiana. Planteé a la dirección de la escuela que estando esa escuela en territorio cubano, necesariamente había que izar también la bandera cubana, y además cantar el himno nacional como hacían todos los alumnos los viernes en las demás escuelas; eso se logró después de muchas luchas y al fin se izó la bandera cubana en la escuela americana y se cantó el “himno nacional”.

“Chucho fue quien buscó la bandera cubana para que fuera izada en la escuela y la hizo ondear en lo más alto del mástil y siempre estuvo vigilante porque la bandera cubana la pusieran a la derecha”.

Dora Rives, miembro del M-26-7

Siendo estudiante de este centro mantuvo muy buenas relaciones con Juanito y Jorge Páez, ambos hijos del Dr. Juan Mnauel Páez Inchausti, Dora Rives, todos, años más tarde fueron miembros del M-26-7 en Isla de Pinos. Así recuerdan a Chucho con anécdotas reveladoras de patriotismo, Cecilio Pantoja y Orlando Abreu amigos de la niñez:… “En una ocasión en la escuela americana estaban jugando los alumnos y un profesor les dijo: Los cubanos son muy tramposos y Chucho le respondió: Y los americanos son unos borrachos.

Realizó varios oficios eventuales. Fue enumerador, durante el censo de 1943 en la zona de “Santa Fe” junto a Mariano Rives, que desde entonces llegaron a ser grandes amigos. En el año 1942 se graduó de bachiller en la American Central School y posteriormente se titula de profesor de inglés y estudia Ciencias Comerciales.

Chucho estuvo después, de los 15 años a los 20 años en, The American Central School se graduó de contador y aprendió bien el inglés. Para ingresar en esta escuela sus padres tuvieron que realizar un gran sacrificio para que continuara sus estudios.

Al terminar en aquel centro, se haría profesor de inglés en ocasiones impartía clases aunque no le gustaba ejercerlo. Integra la Sección Juvenil del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico) y realiza actividades de propaganda.

Trayectoria revolucionaria

En la década de 1940 integra el Partido Ortodoxo presidido por Eduardo Chibás e inicia actividades sindicales y revolucionarias. Fue despedido por organizar el sindicato junto a Santiago Álvarez en la firma Seguros Godoy Sayan.

Conoce a Fidel Castro Ruz en septiembre de 1946 en la compañía General Motors donde trabaja como tesorero y jefe de personal, y junto a él participa en múltiples actividades estudiantiles universitarias de protesta contra medidas arbitrarias del gobierno de turno.

El 10 de marzo de 1952 se acuartela en la colina universitaria y un mes después en unión de Abel Santamaría y Raúl Gómez García editan el periódico clandestino «Son los Mismos», transformado en «El Acusador» a propuesta de Fidel Castro. Cuando le presenta a Abel el 1 de mayo de ese año, durante una peregrinación a la tumba del mártir Carlos Rodríguez en el Cementerio de Colón.

Se vincula con Fidel, Abel, Mario MuñozBoris Luis Santa Coloma y otros compañeros manteniéndolo en diversas actividades revolucionarias como tesorero, trasiego de armas, propaganda, organización entre otras que lo prestigian para integrar la dirección del movimiento revolucionario en gestación.

Participa en el Asalto al Cuartel Moncada, tras el fracaso de la acción, parte hacia las montañas junto al máximo líder, pero por el estado físico Fidel ordena a él y otros combatientes (algunos heridos), bajar a Santiago de Cuba.

Presidio

El 13 de octubre junto a otros 26 compañeros fue trasladado al reclusorio nacional para hombres en Isla de Pinos lugar donde en compañía de Fidel y el resto de revolucionarios prosiguió la lucha, a pesar de las difíciles condiciones. Gracias a la presión popular, el 15 de mayo de 1955 son excarcelados los moncadistas; días después se constituye oficialmente el Movimiento 26 de Julio.

El 12 de octubre, el Ministro de Gobernación, Ramón Heredia, dispuso que el grupo de revolucionarios condenados por los sucesos del Moncada, dentro del cual se encontraba Jesús Montané Oropesa, fuera trasladado al Reclusorio Nacional de la Isla de Pinos. Según las disposiciones del Tribunal deberían permanecer en locales especiales, separados de los presos comunes[1]. En aviones DC – 3, del ejército, bajo fuerte custodia militar fueron trasladados desde la provincia de Oriente hasta la Isla de Pinos[2].

Fue ubicado, junto al resto de sus compañeros, en una de las salas del hospital del presidio, separados de los presos comunes por una pared de ladrillos que fue levantada para ese fin[2]. Poco después se le permitió recibir una visita al mes y alguna correspondencia, que siempre era severamente revisada y censurada.

Como el resto de sus compañeros se negó a aceptar la cena especial del 24 de diciembre de 1953 en protesta por los asesinatos cometidos por el ejército y la guardia rural durante los sucesos del Moncada[2]:

«¿Cómo aceptar ni un plato de comida de quienes acababan de asesinar a infelices trabajadores ajenos a los sucesos, y a tantos compañeros nuestros cuyo único delito fue tratar caballerosamente a sus enemigos durante un heroico combate en que defendíamos el sagrado derecho de la patria a ser libres?»[3]

El 12 de febrero de 1954, cuando el dictador Fulgencio Batista visitaba el Penal para inaugurar la planta eléctrica de la prisión, Jesús Montané, junto a sus 25 compañeros[4] entonó a toda voz la Marcha del 26 de Julio. Batista prestó atención a la letra y visiblemente disgustado sólo preguntó quiénes cantaban, luego abandonó rápidamente el reclusorio. Por esta acción serían castigados severamente, Fidel CastroRamiro ValdésErnesto TizolIsrael TápanesAgustín Díaz Cartaya.

Durante su encierro Jesús Montané fue citado en cinco ocasiones desde el 8 de febrero de 1954 hasta el 10 de juliode ese año por el Juzgado Correccional de la Sección Quinta de La Habana, en causa 12 868 de 1953 por actividades ilícitas de propaganda revolucionaria, sin embargo las autoridades del Penal no lo remitieron a La Habana, hasta once meses después cuando se produjo la sexta citación. De esta manera fue conducido a la capital el 4 de enero de 1955 a un juicio en el que resultó absuelto y regresó el día 27 de ese mismo mes a la prisión en Isla de Pinos.

Desde 1954 y con mayor fuerza a partir de 1955 comenzó un amplio movimiento nacional, que abarcó a casi todas las tendencias políticas y clases del país, en pro de una amnistía general que incluyese a los moncadista. El 10 de marzode 1955, en medio de los festejos oficiales por el tercer aniversario del golpe de estado, se presentaron en ambas cámaras del Congreso Cubano sendos proyectos de amnistía general. El 6 de mayo, luego de ser aprobada por ambas cámaras del Congreso Cubano, Fulgencio Batista firmó la Ley de amnistía que ponía en libertad a todos los presos políticos[5], incluidos los asaltantes de los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes que cumplían su condena en el presidio de la Isla de Pinos. Gracias a la amnistía el 15 de mayo de 1955 salió en libertad junto a sus compañeros de presidio político.

Exilio

Parte al exilio en México en agosto de ese año y se reúne con Fidel, Raúl y otros compañeros, para cumplir similares tareas y además para entrenarse militarmente, de forma clandestina regresa a Cuba el 10 de agosto de 1956 regresa a México.

Desembarca en Las Coloradas con los expedicionarios comandados por Fidel. Después del revés de Alegría de Pío, es capturado por marineros de la tiranía y lo envían al Cuartel Moncada donde es insultado y amenazado, condenado a 6 años de cárcel retorna al presidio modelo en su ciudad natal hasta que el 1 de enero de 1959 fue puesto en libertad[6].

Revolución en el poder

Con el triunfo de la Revolución desempeña múltiples funciones gubernamentales entre 1959-1960 (alcalde de Isla de Pinos), Director del Instituto Penal del Ministerio de Gobernación, Subdirector del INIT.

En Enero del 61 inicia sus estudios políticos en la escuela «Ñico López«, graduándose al siguiente año, designado subjefe del Estado Mayor General del MINFAR e iniciando estudios en la escuela básica superior de guerra.

El 6 de diciembre de 1963 es nombrado ministro de comunicaciones cargo que mantuvo hasta Enero de 1973. Durante esa década, en Septiembre de 1965 queda constituido el comité central del partido y es uno de sus integrantes. Un año después es nombrado responsable nacional de administración y finanzas de éste y en el 70 ocupa por orientación de Fidel la secretaría de organización del Comité Central del PCC.

Al cesar como ministro, se le nombra ayudante del primer secretario del comité central, cargo que mantuvo hasta su muerte sin dejar de cumplir otras funciones políticas y de gobierno (miembro suplente del buró político, miembro del secretariado del PCC, diputado a la asamblea nacional del poder popular). En 1989 crea el grupo nacional de termalismo. Como coordinador nacional desarrolló un vasto plan de actividades nacionales de rescate y desarrollo de esta medicina natural siguiendo las ideas que Fidel le trasmitiera años atrás.

Simultáneamente apoya los programas de aguas minerales de mesa, cosmetología, arquitecto de la comunidad, desarrollo del cultivo de la soya, suministros agroalimentario al turismo, promoción de exportaciones y otros con similar propósito, sin suplantar la función de los organismos estatales.

Colabora en la atención a empresarios extranjeros y la promoción de inversiones de capital mixto. Brindó atención a embajadores extranjeros acreditados en el país y a moncadistas y expedicionarios del yate Granma, entre otras tareas. Viaja al exterior en funciones oficiales del partido del y del gobierno. En los últimos meses desarrolla un intenso trabajo en la organización del Primer Congreso Nacional de Termalismo y es su deseo que la cuota de inscripción sobrepase los 350 delegados.

Muerte

Muere el 7 de mayo de 1999, en La Habana. El cadáver se expuso en la funeraria de Calzada y K hasta la mañana del sábado 8 de mayo, en que se colocó en el nicho 114 del Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de la Necrópolis de Colón.

En la despedida se le hizo acompañar de los altos honores militares correspondientes a la ejemplar trayectoria de Montané. No podía ser de otra manera en el sepelio del cubano que como expresara Armando Hart Dávalos, director de la Oficina del Programa Martiano, en las palabras de despedida, había estado presente y dado lo mejor de sí en los acontecimientos más importantes de estos 40 años de Revolución.

Fuentes