por NYLS GUSTAVO PONCE SEOANE

Desfile por el 1ro de Mayo en La Habana. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Un análisis del artículo   “Y la gente fue a la plaza”, de Isabel Cristina López Hamze, publicado en La Joven Cuba, que adjunto abajo y sombreo en amarillo a lo que hago referencia en general  y en particular

Y yo también fui a la Plaza. Una vez más pude y  fui a la Plaza, como casi siempre he ido e iré mientras pueda. De los 60 primeros de Mayo después de la Revolución, habré participado en unos 50. En la URSS,  participé también. No se me olvida el de 1962, que fue el primero en que participé allá, en Kiev. Pero tengo otra percepción y otra opinión distinta de la del artículo de Isabel Cristina López Hamze, publicado en La Joven Cuba, sobre este 1ero de Mayo, independiente que soy el primero en enarbolar  (y he enarbolado fuertemente ya) las banderas de la crítica en general y del aumento de salarios en particular, pero algunos segmentos del sector estatal, porque otros de ese mismo sector, lo tienen más que elevados, no hablar ya de cooperativistas y cuentapropistas. ¿Lo tengo que decir?.

En realidad el artículo de  marras me ha dejado un sabor de frustración por parte de su autora,  a la cual no le ha quedado más remedio que reconocer, quizás sin haberlo deseado, el éxito que tuvo este 1ero de Mayo; pero que no se pudo  aguantar para hacer sus “señalamientos”, por no llamarlos de otra manera, ligeros y superficiales, en fin, poco serios.

Y si es verdad que por los Centros de trabajo se hace una fuerte propaganda para que la gente vaya, no se amenaza a nadie con ser “sancionao”.  En general eso no es cierto y es injusto plantearlo así, como una burda especulación. Si conoce o conoció algún caso, bien lo pudo haber denunciado por violar los más elementales principios,  a través de la misma Joven Cuba, que ha demostrado ser una revista digital valiente. Que no la empañe. Pienso que la gente va o no va al llamamiento, de acuerdo a sus posibilidades y situaciones personales. Y en los barrios, de dónde salen las guaguas, ya ni se hace tal propaganda. Así que los que van, van por decisión propia. O no van. Entonces hay que analizar porque la gente  participó tanto y con tanto entusiasmo esta vez, como ella misma describe.

Según ella, planteando su yo en plural, “no somos de ningún bloque” y como electrón libre, se paseó entre varios bloques (imposible entre todos), reflejando, si se quiere, un poco de individualismo anárquico, aunque quizás más de su inconsciente cubaría. Yo, por ejemplo, desfilé con el bloque de mis amigos y compañeros de trabajo. Así me divierto más. En definitiva, los bloques no son homogéneos, son muy variados. Variadísimos. Distintos y diferentes. Así que si le huyó a los bloques  temiéndole a la homogeneidad, simplemente no sabe lo que es estar dentro de un bloque de estos. Imagínense que está compuesto por gente diversa. No dudo que existan otros que, como ella, hagan lo mismo desde sus barrios y hasta caminen más rápido, para salir y terminar más pronto. Pero ese mismo desorden de electrón libre que se manifiesta en una individualidad cubana, también se manifiesta en el colectivo de los bloques “organizados”, que a veces deben ir en un municipio y Ministerio y los ves en otros, como nos sucedió a nosotros, que debíamos ir con Regla y el MINEM (porque pertenecemos a él), y nos vimos con Arroyo Naranjo y al lado del Dragón de la comparsa del barrio Chino (me acordé de mi hijo Farito, que lo bailaba). Así también estuvo todo, bloques  algo regados y desordenados. Quizás los primeros y el último no estuvieron así. Pero es que para bien y para mal, así somos los cubanos, regados, desordenados y hasta un poco indisciplinados. Y eso se refleja en el colectivo. Desde luego, hay excepciones; pero la excepción confirma la regla. Por otra parte, ella sutilmente contrapone lo que le gusta a ella, a lo que le gustaba a una viejita, que aunque comiera boniato, estaba con Fidel. Y yo le pregunto: y con tu historia, de la que forman parte el padre Félix Varela, Martí, Céspedes y Fidel, entre muchísimos otros, ¿ por qué no estar, cómo estaba la viejita de la papa y el boniato?.

Mi impresión de este Primero de Mayo, en cuanto al móvil de porque la gente fue masivamente, independientemente de las congas, la alegría y  el bullicio cubano propios de estos festejos, pues han sido y son consustanciales a todos ellos, precisamente por nuestro carácter e idiosincrasia, fue la misma percepción que tuve del 1ero. de Mayo de los comienzos del período especial, cuando se cayó el campo socialista y nos aplicaron la Torriceli. La Helms – Burton vino unos años después. Evidentemente, nos querían joder. Como siempre lo han querido, incluso con la política de Obama, que fue  la de mayor acercamiento a Cuba (económico,político y social), pero, ¿qué es lo que quería Obama?; fastidiarnos también, pero de otra forma, como el mismo declaró, y así y todo, mucha gente aquí ya lo seguía. Era simpático el tipo y en Cuba tú no puedes ser “pesao”. Y Trump es un “pesao”. ¡ Un gran “pesao”!

Y detrás de esa bullanguería cubana del 1ero de Mayo, se sentía, elípticamente, el sentimiento patrio de no ser amenazados, manejados, gobernados, y mucho menos, intervenidos por potencia extranjera alguna. Con errores y desvaríos, pero a la gente le gusta ser libres e independientes y no ser ni humillados ni mancillados por nada ni por nadie. Eso en el plano individual y en el colectivo también. En el electrón libre y en el bloque. Hay un ejemplo muy triste en Nuestra América, que por razones históricas nos toca muy cerca, pero que se olvida con frecuencia: el caso de Puerto Rico, adónde fueron a tirarle rollos de papel higiénico para que se limpiaran:¡qué clase de humillación!. No quiero eso para mi país, donde nací y vivo.

Y como no quiero eso, hay muchos más que yo que no lo quieren tampoco; y cómo muchos votaron a favor de la Constitución, a pesar de tener fuertes disensiones con  Ella (y así lo han expresado), también muchos fueron a este 1ero de Mayo para subrayar el sentimiento patrio de independencia, por el cual muchos cubanos ilustres y anónimos han muerto . O sea, que Trump y su camarilla, en su política agresiva contra Cuba de querernos  someter (tropas cubanas en Venezuela, activación del Capítulo III de la Helms Burton, etc.), fue un factor que movió a una buena cantidad de gente a ir a la Plaza y a votar por la Constitución. En definitiva, en otra ocasión y en otros tiempos, se volverá a discutir. Y habrá que cambiar todo lo que tenga que ser cambiado Y ella, en su análisis, no menciona a este factor externo para nada. Solo el interno. Pienso que el análisis debe ser integral, holístico y hay que tratar de conjugar todos los factores que inciden en un proceso.

ENTONCES CONCLUYO QUE ESTE 1ERO. DE MAYO FUE UNA GRAN TROMP-ETILLA QUE LE TIRÓ EL PUEBLO CUBANO A TRUMP Y A SU INDECENTE CAMARILLA. QUIZÁS SEA EL RENACER DE LA TROMPETILLA EN CUBA

Nyls, La Habana, 3 de mayo de 2019