Traducido desde el más allá por Max Lesnik

En el lenguaje popular cubano se dice “Embarque” cuando alguien aconsejando mal a otra persona, de la  que se dice “amiga” lo lleva  por  un camino equivocado del cual  no hay salida, conduciéndolo así a un total fracaso en sus planes,  lo  que equivale a una estrepitosa  derrota.

Eso es lo que le está  ocurriendo al Presidente norteamericano Trump en el caso  de Venezuela en el que se ha dejado  llevar a una política  insensata y agresiva contra el Presidente Nicolás  Maduro por seguir  los consejos  del Senador  floridano Marco Rubio, más interesado  en ganar el  favor de la extrema derecha  cubana y venezolana de Miami, que en defender lo intereses verdaderos de Estados Unidos con respecto a su política diplomática hacia América Latina.

El cuarteto  Rubio, Pompeo, Bolton y Abrams,  en conjunción con el impresentable uruguayo Secretario General de la  OEA, han llevado al Presidente Trump  a  un callejón sin salida en el  caso venezolano, lo que  obliga al impulsivo inquilino de la Casa Blanca  a tomar  ahora  una decisión definitoria :  O decide  tomar  el camino  de una intervención  militar  en Venezuela, con todas las reacciones  y consecuencias negativas del  caso, o  se quita  de encima  a quienes lo han llevado por un  mal  camino,   enderezando  entonces el  rumbo por  el sendero sensato del dialogo  diplomático que conduzca a un arreglo  entre las partes venezolanas  en conflicto, aceptando  así la realidad de que  toda solución en ese país sudamericano tiene que partir de que el  único gobierno  legítimo es el del Presidente Nicolás Maduro, con el cual  hay que ponerse de acuerdo para darle una salida pacífica a esta crisis provocada por unos malos consejeros y  una oposición  venezolana insensata y golpista.

La suerte está  echada. Como se dice  en España: es a Trump a quien le toca  mover ficha.

Y hasta la  próxima entrega de El  Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.