Entre los muchos admiradores de Mussolini o de Hitler de la primera mitad del siglo XX en Estados Unidos, se destaca el Reverendo Gerald Burton Winrod, nacido en Wichita, Kansas, el 7 de marzo de 1900. Por influencia maternal se convirtió en predicador en su lugar natal y aunque carecía de formación teológica académica, le fue otorgado el título de “Doctor of Divinity” (Doctor en Teología) por un Seminario Bautista de California, en reconocimiento por sus servicios como “distinguido ministro del Evangelio”. Para esa fecha, sin embargo, el Reverendo Winrod alcanzaba el clímax de sus ataques, con amplio espectro de odio racial, étnico y religioso que incluía a judíos, católicos, denominaciones protestantes, negros, masones, inmigrantes y movimiento obrero organizado, pero principalmente contra los judíos.

 

En 1925 fundó los “Defenders of the Christian Faith” (Defensores de la Fe Cristiana) a fin de combatir el modernismo en la religión y “The Defender Magazine”,  revista fundamentalista que tenía una versión en español, “El Defensor Hispano”, destinada a Cuba, Puerto Rico y México; e inició una campaña en favor de la promulgación de una ley  prohibiendo en Kansas la enseñanza en las escuelas públicas de la teoría de la evolución de Darwin. Apoyó también la Prohibición (ley seca) y la segregación racial. Como no recibió eco suficiente, en 1932 dirigió sus dardos contra la administración Roosevelt y sus supuestas conexiones con el comunismo internacional, asegurando en sus diatribas que estaba dotado de poderes proféticos y que actuaba por orientación divina.

 

Winrod identificaba a la Rusia soviética con Gog, personaje apocalíptico que, según la Biblia, surgiría del país de Magog, situado en los extremos del mundo para guerrear, al final de los tiempos, contra Dios e Israel. “Cualquier estudiante de escatología bien informado –escribió- sabe que eventualmente Gog hará la guerra contra las naciones del mundo occidental. Por esta razón es necio pensar que Estados Unidos pueda vincular permanentemente sus intereses con los de Rusia. Cualquier esfuerzo en esta dirección sera inútil.” El comunismo, según Winrod, estaba siendo introducido subrepticiamente en Estados Unidos y era necesario erradicarlo.

 

Winrod, presentándose como profeta, publicó también un periódico con el sugestivo título “The Revealer” (El Revelador), y numerosos libros y folletos. La distribución de los folletos, de una docena o menos de páginas, ofrecidos gratis, sobre todo en cárceles y hospitales, era de varios millones. Tenía muchos lectores entre fanáticos y fundamentalistas religiosos, principalmente en áreas rurales y poblaciones pequeñas de numerosos estados. Utilizó mucho la radiodifusión y fue, además, un “revivalist” (predicador protestante itinerante) que recorría el país organizando asambleas en las que el grado de excitación religiosa llevaba a una histeria colectiva.

 

En 1934 Winrod publicó “Gerald B. Winrod’s Prophetic Books”, en diez volúmenes, en los cuales ofrecía una interpretación de la actualidad histórica a la luz de las profesías bíblicas. En uno de estos volúmenes, titulado “The Hidden Hand” (La mano oculta), traducido al alemán, resucitaba los ya desacreditados antisemitas “Protocolos de los Sabios de Sión”.

 

Winrod viajó a Alemania en 1935 y regresó muy entusiasmado co el nazismo. En un artículo titulado “What I saw in Germany” (Lo que vi en Alemania) alabó a Hitler como el alma santa que había purificado Alemania mancillada por la inmoralidad judía y lo comparó con Lutero. Su fuerte antisemitismo le ganó el sobrenombre de “Jayhawk Nazi” (“Jayhawk” es un apodo por Kansas). La prensa alemana calificaba a Winrod como “el Streicher estadounidense” y él se esmeraba en merecer la comparación. Julius Streicher era miembro prominente del partido nazi, fundó el periódico “Der Sturmer”, semipornográfico y virulentamente antisemita, elemento central de la maquinaria de propaganda alemana.

 

En sus ataques a la Iglesia Católica, los discursos de Winrod se dirigían principalmente contra los jesuítas, “servicio secreto” del Papa. “Muchos observadores –afirmó- creen que judíos y jesuitas están trazando la ruta de la administración Roosevelt.” Creía que Estados Unidos era la tierra prometida por Dios y cuando comenzó la Gran Depresión declaró que era obra de Satanás. Para él, Roosevelt era un “devil” (demonio)  ligado a una conspiración judeo-comunista y Hitler salvaría a Europa del comunismo.

 

Hacia 1937, “The Defender” alcanzó una circulación de más de 100,000 ejemplares. En la revista se reproducían materiales de “Welt-Dienst” (Servicio Mundial), agencia de noticias pronazi y racista, fundada en 1933 por Ulrich Fleischhauer, uno de los principales divulgadores del antisemitismo en el mundo. A comienzos de ese año, Winrod creó “Capitol News and Feature Service”, agencia de información, con el fin de influir con sus doctrinas en los periódicos de las áreas rurales, pero esta empresa resultó un fracaso. Incansable. No se dio por vencido y en 1938 se presentó en las primarias republicanas de Kansas como candidato a senador, pero un grupo de pastores exigió que retirase su candidatura y publicó un panfleto en su contra con fotocopias de artículos de Winrod que probaban su fanatismo y su prédica de odio, incluyendo sus ataques  a instituciones religiosas como el Consejo Federal de Iglesias y los anuncios pronazis y profascistas que se publicaban en “The Defender”.

 

Winrod tenía muchos seguidores entre los menonitas (por Menno Simons, 1496-1561, su fundador), de lengua alemana, quienes se identificaban con sus posiciones religiosas anti II Guerra Mundial e ideas progermánicas. “The Defender” se imprimíó entre 1931 y 1942 por Herald Publishing Company, propiedad menonita, y Winrod recibió apoyo de los editores de periódicos locales e instituciones de esta comunidad. Su prédica anticatólica tenía buena acogida sobre todo donde existía una tradición antipapista, o sea, en el “Bible Belt” (Cinturón de la Biblia). Lo curioso es que la mayoría de sus seguidores, gente de campo y gente pobre de los pueblos pequeños, probablemente nunca había conocido a un judío y tampoco a un comunista. Otro aspecto curioso es que cuando aspiró a senador por Kansas el eslogan de su campaña era “mantener el fascismo fuera de Kansas”.

 

Infatigable, Winrod  recorría su estado con un camión dotado de amplificadores. Iba de pueblo en pueblo comenzando sus asambleas con las notas del himno “Onward Christian Soldiers” (Adelante soldados cristianos) y lograba impresionar a la gente sencilla del interior de Kansas. El rápido avance de Winrod encendió las alarmas y fue necesario que todo el establishment republicano se uniera para derrotarlo.

 

En 1942 el gobierno federal presentó cargos de sedición contra Winrod (“Great Sedition Trial”), pero en 1944 falleció el juez a cargo del proceso y en 1946 el gobernador decidió retirar la acusación, de modo que Winrod fue liberado y pudo continuar con sus polémicas actividades políticas.

 

En 1957 Winrod contrajo neumonía pero, partidario de la curación mediante la fe y de extrañas teorías ajenas a la medicina ortodoxa, rehusó consultarse con un médico y murió de dicha enfermedad en Wichita, Kansas, el 11 de noviembre de ese mismo año.

 

Gordon Winrod, nacido en 1926, siguió los pasos de su padre Gerald pero sobrepasándolo con creces en fanatismo y odio racial como ministro de la secta fundamentalista “Christian Identity” (Identidad Cristiana), interpretación racista, antisemítica y supremacista blanca del cristianismo, que sostiene que los pueblos germánicos, anglosajones, célticos, arios  y de “kindred blood” (de la misma sangre), son descendientes de Abraham, Isaac y Jacob y, por tanto, descendientes de los antiguos israelitas. Para esta secta los judíos son la estirpe maldita de Caín, “the serpent hybrid” (híbridos de serpientes)  o “the serpent seed” (progenie de serpientes). “Christian Identity” sostiene que todos los no-blancos deben ser exterminados o esclavizados al servicio de la raza superior en el nuevo “Heavenly Kingdom on Earth” (Reino del cielo en la tierra) con Jesucristo como rey. Su doctrina enseña que sólo los “adamic” (los blancos descendientes de Adán) pueden alcanzar la salvación y el paraíso.

 

En el año 2000, Gordon Winrod fue arrestado y posteriormente sentenciado a 30 años de prisión por secuestrar a seis de sus nietos, durante más de cinco años, y someterlos a un adoctrinamiento religioso fundamentalista en una granja de su propiedad en Ozark County, en el interior de un búnker. Como los niños estaban armados y dispuestos a impedir la entrada a la instalación subterránea, la policía tuvo que convencer a Gordon de que les ordenara salir.  Fue liberado en 2012 después de cumplir poco más de diez años de cárcel.