El que está en un gran  dilema de difícil  solución  por  el  caso de Venezuela, es el Presidente de Estados Unidos Donald Trump que ha sido llevado a esta situación por  malos consejos intervencionistas , como  los del Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, quien sirviendo los mezquinos intereses electorales del Senador Marco Rubio,  en busca  de los votos y el dinero  de la extrema derecha cubana de Miami,  ha estado mirando más a sus ambiciones particulares  que a lo que más conviene al gobierno,  al  Presidente  y al pueblo norteamericano.

 Es riesgoso  hacer predicciones ante una situación tan volátil  como la de Venezuela pero a mi entender, conociendo el carácter  y  la manera  de reaccionar del Presidente Trump ante un fracaso   que se le viene encima en esta crisis provocada por sus malos e incapaces conejeros sobre América Latina,  que primero  sale  de su cargo  de Asesor  de Seguridad  de la Casa Blanca , el  bigotudo John Bolton, que de  Presidente  de Venezuela  el líder bolivariano Nicolás Maduro.

Demonio número uno Jon Bolton. Demonio Número dos el Senador Marco Rubio. Demonio número tres el consejero Mike Abrans.En esta saga demonológica  no es difícil   adivinar  a quien le toca la jefatura  del  Infierno en su condición de Diablo mayor. Pero conociendo la picardía mañosa  de Lucifer hay que tener por  seguro que la culpa  de este desastre político que se le viene encima  a la Casa Blanca no será  el  Presidente Trump el que  acepte la  responsabilidad  de tamaño  fracaso. La culpa será de los demonios menores. O Trump se lanza a una aventura militar  indeseada o tira por la ventana al  hombre del  bigotón.

Del tal Guaidió no vale la pena ni  mencionarlo. Entre tantos Demonios  de renombre, un Diablillo menor  de comparsa no merece ni  el estruendo burlón de una sonora trompetilla.

Les habló para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.