De que hay cubanos “vende patrias”,  de que los  hay los  hay. Son los que en Miami aplauden  de rabia impotente las nuevas crueles medidas del gobierno de Estados Unidos contra el  pueblo cubano  de la isla en la vana esperanza  de que allá se produzca una catástrofe económica que derrumbe a un gobierno  soberano que por  más  de sesenta años  ha logrado resistir con éxito toda clase  de agresiones ilegales e inmorales por  parte  de distintas administraciones norteamericanas empeñadas   estas, en darle un vuelco a la historia  para regresar   como en un sueño de verano a un pasado de indigna dominación imperial.

En tiempos del coloniaje español sobre la isla  se les llamaba “Guerrilleros” puesto que tomaban las armas contra los patriotas mambises para defender con ellas los  intereses dominadores  de España sobre los independentistas que luchaban por  alcanzar el sueño  martiano de  una Cuba libre  de todos los  imperios.  Por supuesto que estos “guerrilleros”  de hoy, no son de los que se juegan la vida en el  campo de batalla,  sino que estos son los que aspiran que sea el ejército de Estados Unidos el que invada  a Cuba,  dejando atrás una estela  de muerte para ellos  después, “cogiendo los mangos bajitos” , repartirse el botín  del  país como piratas de nuevo  cuño.

Estas nuevas medidas agresoras contra la economía cubana del  gobierno Republicano  de Donald Trump a instigación de la extrema derecha cubana  de Miami- por  razones electoreras  con vistas a los próximos  comicios presidenciales- son los “últimos Cartuchos” que  tiene Estados Unidos  contra  Cuba puesto que  después de esto,  solo les queda  la acción militar como último recurso por  doblegar  la voluntad del pueblo cubano. ¿Se atreverán a tamaña  locura?  ¡Quién sabe! Aunque como dice un sabio  refrán una cosa es con guitarra  y  otra es con violín.

 Pero Cuba  resistirá como lo ha hecho antes. Y los “guerrilleros” “vende patrias” no  obtendrán otra que una aplastante derrota. Es que quien no  conoce la  historia y aprende  lecciones de ella  está  condenado a  repetir sus errores que los llevaran de nuevo  al  más rotundo fracaso.

Les habló para Réplica  de Radio-Miami su director  Max Lesnik.