Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Cuba, aún en los tiempos coloniales en la  que la corona española  ejercia dominio sobre ella, siempre tuvo la influencia negativa  de su realidad  geográfica de estar situada a solo 90 millas de los Estados Unidos, una nación que desde sus primeros  años  de su  independencia  de Inglaterra ha mantenido  como  constante permanente  su vocación  imperial.

Entre flujos  y reflujos  sin embargo Cuba  se ha mantenido a flote, como una  isla  de corcho  insumergible, pero  siempre amenazada su existencia  como nación libre y  soberana por  lo que  le pudiera venir  “del  norte  revuelto y brutal”,   de ese coloso imperial,  “  el gigante  de las siete leguas”,   para decirlo  con  palabras de José  Martí.

Es  para Cuba  como vivir  al pie  de un  volcán. Y más cuando el volcán que   la  amenaza  con  una erupción  catastrófica, tiene  en la Casa Blanca a  un  hombre  tan temperamental como  es su Presidente Donald Trump.

Ahí  se las  dejo  y los  pongo a pensar.

Y hasta la próxima entrega de El  Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría.Bambarambay.