Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Una de las profesiones más lucrativas  y  cómodas en Cuba desde los  tiempos  coloniales-  si a eso se le puede llamar profesión-   es la  de  buscarse  la vida  sin tener que trabajar. De  esa vieja lacra  social fue  que surgió  la  institución  de la “Botella”,  es decir  ocupar  un  cargo  en la  burocracia  estatal- algunos  le llaman “burocracia-  sin  tener que ir  a trabajar.

Ya desde cuando todavía  Cuba  era  mal gobernada  por  España, existan las “botellas” en la administración de la isla.  Eran  los amigos  del Capitán General  de turno  los que disfrutaban de tal  corruptor  privilegio, aunque para decir verdad  ese mal cuando se convirtió en una “institución”  permanente fue  cuando  la  segunda  intervención   norteamericana  presidida por  el Gobernador  Charles Magoon  este señor que aparece en la foto que aquí publicamos,   se dio  a la tarea de repartir botellas  a Liberales y Conservadores  con el  fin   de aplacar  los  apetitos desmedidos  de los  politiqueros  de la época para  cumplir  la  misión  que se le había  encomendado desde Washington:  “Mantener a Cuba a  tranquila”.

Desde Magoon hasta  el triunfo  revolucionario de 1959 la corrupción  administrativa  y la “Botella”  dominaron con raras excepciones la  política cubana en todos  los  gobiernos  de  la llamada “Cuba  de ayer”,  lo que sin duda  dio  lugar a la denuncia “vergüenza contra  dinero”  del líder del Partido  del Pueblo  Cubano  Eduardo  Chibás y  lo   que  vino  después  del Golpe  der Estado  de Batista, es decir  la  Revolución encabezada  por  Fidel  desde la Sierra Maestra que  barrió  con las ”botellas”  y  la  corrupción que hacían millonarios  a políticos  y a Presidentes. Esa  es la  verdad,  una verdad  que  nadie  puede discutir  aunque sea contrario  a la Revolución.

Sin embargo todavía  hay  cubanos que  viven del Cuento”, tanto en Cuba  como  en Miami.  Son  los  “Botelleros”  de  estos tiempos modernos que reciben jugosos  emolumentos por  hacer el  papel  de “Disidentes”  en la  isla  o   de dirigentes de organizaciones  fantasmas  del llamado  “exilio cubano”,  meros instrumentos  del  gobierno de Estados  Unidos que  destina  de su presupuesto  más  de 50  millones de dólares  al  año  para esos  sucios menesteres anti-cubanos.

Si la prostitución es una  de  las  profesiones más antiguas  de la  humanidad,  al decir  de los  historiadores, la corrupción política en Cuba también viene  der muy atrás.

¡Las “Botellas”  de Mr.  Magoon! ¡Vivir  del cuento!  Pudiéramos decir que aquellos   viejos  polvos  han traído  estos lodos  de hoy.

Y hasta la  próxima entrega  de El  Duende que con  mi gallo me voy catando a mi tumba fría. Bambarambay.