Sin duda alguna, la fecha del 26 de julio es y será una de las más importantes de la historia de nuestro país. Bajo la dirección de Fidel, el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, removió los cimientos de la dictadura de Fulgencio Batista a pesar del fracaso de las acciones militares.

El acto de rebeldía armada demostró a la mayoría del pueblo que la inoperancia de la política tradicional demandaba un nuevo tipo de lucha para lograr cambios profundos. La victoria llegaría pocos años después con los barbudos, encabezados por Fidel, descendían victoriosos de la Sierra Maestra el primero de enero de 1959.

Luego del triunfo revolucionario, el cual no hubiera sido posible sin acciones como la del 26 de julio y sin la brillante y previsora estrategia del movimiento creado años después con ese mismo nombre.

Fidel expresó en concentración campesina, efectuada el 26 de julio de 1959:

“Al verla hoy, al ver el sitial tan alto en que hemos situado nuestra bandera, me sentí tan feliz que vi en ese minuto premiados todos los sacrificios que hemos hecho y todos los sacrificios que tengamos que hacer en lo adelante”.