La iniciativa fue bautizada como Ley de libertad para que los estadounidenses viajen a Cuba de 2019. Foto: Archivo.

Jim McGovern, congresista demócrata  y el republicano Tom Emmer,  introducirán hoy un proyecto de ley en la Cámara de Representantes destinado a eliminar las restricciones de viajes de los estadounidenses a Cuba.

Así lo anunció en un comunicado este jueves el senador de la fuerza azul Patrick Leahy, quien adelantó que él y otros 45 copatrocinadores demócratas y republicanos presentarán una legislación idéntica el próximo lunes en el Senado.

«Estamos introduciendo este proyecto de ley por una razón: para que los estadounidenses puedan viajar a Cuba de la misma manera que pueden ir a cualquier otro país del mundo, excepto a Corea del Norte, a donde el presidente Donald Trump prohibió viajar por orden ejecutiva», indicó Leahy.

Sobre la base de mis conversaciones con otros senadores, confío en que si tuviéramos la oportunidad de votar sobre este proyecto de ley, más de 60 lo apoyarían, añadió sobre la iniciativa, bautizada como Ley de libertad para que los estadounidenses viajen a Cuba de 2019.

Específicamente, la legislación bipartidista pondría fin a las restricciones de viajes impuestas bajo leyes de 1996 y 2000, que impiden a los ciudadanos estadounidenses y residentes legales en este país ir libremente a la nación vecina.

La normativa también eliminaría las prohibiciones de transacciones relacionadas con viajes, incluidas las bancarias, precisó un comunicado del senador por Vermont.

De acuerdo con el legislador, es indefendible que el Gobierno federal impida a los ciudadanos norteamericanos y residentes legales dirigirse «a un pequeño país a 90 millas de distancia que no representa una amenaza para nosotros».

En un momento en que las aerolíneas estadounidenses vuelan a Cuba, ¿alguien aquí, honestamente, piensa que evitar que los norteamericanos vayan allí es un rol apropiado del Gobierno federal? ¿Por qué solo Cuba? ¿Por qué no Venezuela, Rusia, Irán, o cualquier otro lugar?, cuestionó.

A decir del senador, esa política contra la mayor de las Antillas es ‘un vestigio vengativo, discriminatorio y contraproducente de un tiempo pasado’.

Señaló que los estadounidenses favorecen abrumadoramente las visitas a Cuba y, sin embargo, los funcionarios de la Casa Blanca tienen una agenda diferente, impulsada por cálculos políticos puramente internos.

Leahy denunció que la administración Trump no solo ha hecho retroceder los pasos tomados por el ejecutivo anterior para alentar el acercamiento a Cuba, sino que ha ido más lejos al imponer restricciones todavía más onerosas al derecho de viajar a ese destino.

Como resultado, se proyecta que la cantidad de norteamericanos en Cuba este año se reducirá a la mitad, y los miles de empresarios privados, taxistas, arrendatarios de Airbnb, restaurantes y tiendas que dependen en la isla de los clientes estadounidenses están luchando por sobrevivir, advirtió.

(Con información de Prensa Latina)

¿Por qué quieren prohibir los viajes de los estadounidenses a Cuba?

La actual administración republicana, influenciada por la ultraderecha de la Florida y personajes anticubanos como el asesor de Seguridad Nacional, John Bolton, cumplió este martes una de las viejas ambiciones de los enemigos de un mejoramiento de las relaciones entre La Habana y Washington: cortar el flujo de personas entre los dos países.