Que Cuba tiene una arma poderosa capaz de afectar el oído interno, cerebro y otros órganos  de diplomáticos extranjeros y en especial a los funcionarios norteamericanos resulta más que una infamia calumniosa, la operación de»Bandera Falsa» más criminal e increíble de la Historia en el siglo 21, creada por el gobierno norteamericano de la presidencia Trumpista con el fin de socavar los acuerdos del anterior mandato de Obama, desacreditar y descalificar el gobierno de La Habana en su afán de destruir el sistema social de la isla. Estamos en presencia de los inventos de pretextos falsos e hipócritas de EEUU contra Cuba.

Esta macabra acción ha llevado a miles de  cubanos que tengan que desplazarse a otras latitudes a realizar sus tramites de visas o viajes, yendo a Guyana, México y otros países, experimentando tortuosas  jornadas para niños y familias.

En septiembre pasado, un grupo multidisciplinario de nueve expertos cubanos que se reunió con médicos del Departamento de Estado de Estados Unidos, científicos y legisladores,  hicieron un llamado  a dejar a un lado las especulaciones y considerar el método científico en este asunto. Ni los funcionarios cubanos ni los estadounidenses han identificado el origen de los problemas de salud ni han aportado pruebas convincentes de que tienen una causa común. Es puro cuento, no existen argumentos para acusar a Cuba.

Si la CNN está afirmando hoy que lo ocurrido detrás de los “ataques acústicos” experimentados por el personal del gobierno de Estados Unidos en La Habana, Cuba, a partir de finales de 2016 sigue siendo un misterio, cómo es posible  que el gobierno de Estados Unidos siga defendiendo una mentira tan grande contra Cuba,  como aquella-vale recordar- de que en Irak había Armas de Destrucción Masiva y al cabo del tiempo todo el mundo supo que fue un pretexto para llevar a cabo otro genocidio, otra gran mentira,  que acabo con la vida de más de un millón de personas y la destrucción de culturas milenarias. No hay dudas que con la Isla del Caribe hoy se está gestando el mismo plan. Oscuros hilos de halcones trasnochados se mueven para destruir  la luz de 60 años, porque les molesta. Pero no deben olvidar ni a Playa Girón, ni las misiones internacionalistas, además Cuba ha dejado por estos días un mensaje  digno de tener en consideración… Cuba entiende de solidaridad y amor. Contra nuestra casa, no nos entendemos

El gran pensador norteamericano Noam Chomsky ha dicho en repetidas ocasiones que la CIA y la USAID son  “las organizaciones terrorista más grande del mundo. Las letales operaciones que lleva a cabo en lugares como Nicaragua y Cuba son prueba de ello, sin olvidar Siria, Afganistán y muchos países más”.

El mismo plan contra Cuba,  al estilo de Joseph Goebbels aquel de la frase «una mentira repetida mil veces se convierte en verdad» Ese es el camino que busca Trump contra Cuba y por eso afirma y admite que…» mi asesor de Seguridad Nacional  John Bolton es un halcón capaz de entrar en guerra con el mundo de ser posible». Espectacular forma de promover «valores» en su séquito y amenazar a otras naciones.

Contundentes y claras son las Declaraciones de Johana Tablada, subdirectora de la Dirección General de los Estados Unidos del MINREX, quien argumenta que  «después de dos años de abundante especulación y poca información y cooperación, todavía no hay una sola razón para apoyar el cierre de los servicios consulares, la expulsión de diplomáticos cubanos de Washington, las alertas  engañosas a viajeros y todas las medidas injustas que Estados Unidos ha tomado».

Miguel Diaz-Canel en su vibrante discurso de 26 en Bayamo, hace unas horas como un Fidel , alertó al pueblo cubano y a la opinión internacional denunciando: » Nos quieren cortar la luz, el agua y hasta el aire para arrancarnos concesiones políticas. No se esconden para hacerlo. Declaran públicamente los fondos destinados a la subversión dentro de Cuba, inventan pretextos falsos e hipócritas para reincorporarnos a sus listas espurias y justificar el recrudecimiento del bloqueo. Es el colmo del cinismo, apelan al chantaje».

Y enfatizaba el líder de la continuidad de la revolución cubana «Y en cuanto al pueblo norteamericano, está invitado permanentemente a Cuba.  Nuestras puertas están abiertas. Vengan, vean y conozcan la realidad del país que les niegan visitar en nombre de la libertad, derecho humano esencial que, según dicen, falta en Cuba y abunda allí»