Trump les habla a sus fanáticos  seguidores…

 

Al fin- y más vale tarde que nunca- el  Presidente Donald Trump condenó el racismo de los supremacistas blancos que con su odio de razas sueñan con unos  Estados Unidos a imagen y semejanza  de la Alemania nazi, palabras que  de haberlas pronunciado antes el presidente norteamericano,  quizás hubieran evitado el  dolor   que hoy  sufre  el  pueblo estadounidense por la pesadilla provocada por la tragedia ocurrida en la ciudad  tejana  de El Paso.

Estados Unidos es hoy una nación en crisis en busca  de una identidad que le sirva para enderezar  el  rumbo hacia un destino mejor. ¿Qué quiere ser Norteamérica? ¿ Una Republica  unida, integrada  por  hombres  y mujeres  de distintas razas  y credos, donde todos  puedan vivir en paz y armonía sin temores a  violencias  rabiosas ni persecuciones  absurdas por razón de religión, preferencias sexuales  o color  de la piel, o por  el  contrario hacer  de esta nación un país fascista   gobernado  solo por  los blancos puros y para los blancos puros?

Cuando el  Presidente Trump les habla a sus fanáticos  seguidores  de la  extrema derecha calificando  a los inmigrantes mexicanos  de  delincuente vulgares, asesinos, violadores  y  traficantes de drogas, está abriendo el  camino  que  sirve  de santo y seña a los militantes del  odio racial  para llevar  a cabo una acción criminal  genocida como la  cometida  en  la  pacífica ciudad  texana de El  Paso.

Alguien tenía  que habérselo dicho  antes al  Presidente  Trump. “Cambie su discurso xenofóbico o cállese la boca, muérdase la lengua”,  dicho con todo respeto a su alta investidura. ¡Que  palabras  como las suyas contra  los  inmigrantes-puro racismo blanco-  también matan!

Les habló  para Réplica  de Radio-Miami su director Max Lesnik.