Armas para qué ?

La inseguridad publica  en las ciudades  de Estados Unidos se ha convertido en un gravísimo problema  de convivencia  social por la falta de leyes que limiten el uso de armas de guerra por  los  civiles,  como es el  caso  en el resto del  mundo civilizado, así como por  la falta  de reglamentos que impidan que personas con problemas  de salud  mental  o fanáticos políticos  como los supremacistas blancos, puedan poseer  artefactos de muerte que dan pie  a hechos  trágicos de  sangre  como los ocurridos en las ciudades  norteamericanas  de Dayton en el Estado  de Ohio y en El Paso, Texas.

Los Republicanos  con el Presidente Trump a la cabeza se oponen tercamente al control  de las armas  de fuego argumentando que  defienden la  Segunda Enmienda  de la  constitución norteamericana que garantiza a ese derecho,  a lo que los Demócratas responden diciendo que prohibir  el uso  y tenencia  de armas militares no significa limitar  el  derecho a portar armas para cazar  o  protección personal, como puedan ser  escopetas, pistolas  o  revólveres que  es  lo  que  debe garantizar  la  Segunda Enmienda  de la Constitución  de Estados Unidos.

El  debate  sobre  la limitación  de las  armas  de fuego está sobre el tapete  y será uno de los temas principales  en la campaña  presidencial que se avecina,  lo que obliga a toda persona que resida en  Estados Unidos-  sea ciudadano o  no-  a tomar partido puesto que se trata de si se quiere vivir en un  país civilizado o al  estilo del   Viejo Oeste norteamericano sin otra ley que la del  mas fuerte  y mejor  armado.

Partidismos  políticos  aparte yo estoy por  el control  de las armas  de fuego. El  que quiera  matar  y tirar  tiros que se vaya  de voluntario al Ejército  de Estados  Unidos, que no  lo faltará una “guerrita” imperial  en la que satisfacer  sus instintos asesinos.  Digo  yo.

 Y hasta la  próxima entrega de El Duende que con  mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.